martes, 22 de enero de 2008

La Corte Penal Internacional, de nuevo referencia

De nuevo es noticia la Corte Penal Internacional-CPI- porque tanto el gobierno Keniano, liderado por el presidente Mwai Kibaki, como la oposición procedieron a denunciarse mutuamente ante la CPI por la comisión de delitos que involucran violaciones a los derechos humanos.

Esta vez, como en las ocasiones anteriores, la CPI ha cumplido su papel referencial. Me explico. Es un lugar común que luego de grandes catástrofes por violación de los derechos humanos- las más de las veces por virtud de remedos democráticos o de ausencia de procesos transparentes de elección-, se acuda por parte de la oposición o del gobierno de turno, ante la CPI, buscando el encausamiento criminal contra los perpetradores de esas violaciones, obviamente enmarcados dentro de los tres delitos por los cuales el Tribunal tiene competencia según su estatuto- Genocidio, delitos de guerra o delitos de lesa humanidad, aún no agresión-. Su referencia se realiza en el marco de una justicia fallida producto de Estados Fallidos, -acogiendo el título del último texto del semiólogo norteamericano Noam Chomsky-, en los cuales se advierte una ausencia de arquitectura institucional sin una justicia adecuada o efectiva que legitime una parte de su accionar.

Acudir a la CPI es alentador para castigar a los responsables de esos reatos penales internacionales, sin embargo frente a las 1732 demandas ante la CPI provenientes de 131 países y la existencia de una sola causa en curso, el panorama es referencial porque la eficacia de la CPI se pone en duda para coadyuvar en la administración de justicia. En segundo lugar, porque la CPI no tiene recursos para hacer justicia en los casos que se ponen bajo su orbita. No obstante, la mera existencia de su referencia hace que los estándares de respeto de los derechos humanos se fortalezcan o simplemente se tomen en cuenta.

Lo he dicho en muchos foros, en mis textos y en mis clases, la existencia de los sistemas regionales de derechos humanos- Europa, América y África-, permite la elevación de los estándares de los derechos humanos en cuanto a su garantía y respeto, asi como visibiliza las víctimas de esas violaciones. Creo que frente a la justicia criminal internacional a pesar de su funcionalidad referencial, la analogía no es descabellada.

Al margen: Grande Don Hanley, ex miembro de "Eagles", el de "Hotel California". Los dejo con "The end of the innocence" de 1989.

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