jueves, 10 de abril de 2008

Norbert Elias: El gran intelectual alemán de la lucidez




Uno de los grandes sociólogos del siglo XX fue sin lugar a dudas el alemán Norbert Elias. Su obra recorre los centros universitarios, no solo en las facultades de sociológia, sino al mismo tiempo las de Historia, Geografía, y, en general las ciencias sociales.
El descubrimiento de este autor lo realicé cuando me encontraba realizando mi maestría de Historia, lo que generó una profunda admiración por este profesor que murió a los 93 años en el año de 1980. Su obra principal fue "El Proceso de civilización", luego escribió "La sociedad Cortesana", " El silencio de los moribundos", entre tantas otras. Gran parte de sus preocupaciones se dirigieron a la explicación de la sociedad francesa del siglo XVI, XVII y XVIII, así como a una critica despiadada a la explicación de problemas sociales e históricos a partir de las ideologías.

En estos días acabo de terminar una entrevista concedida por Elias en el año de 1980 y cuatro textos autobiográficos sobre su entorno académico y sobre la forma de construcción de su pensamiento. El relato lo inicia narrando su vida infantil en Breslau (antes el Imperio Astro- Hungaro), hoy Polonia. Sus estudios en Heildelberg, su condición de judio en la Alemania Nazi, sus influencias académicas (Manheim, Max y Alfred Weber), sus viajes a Francia, Inglaterra, Ghana y Holanda. Sus catedras en la Universidad de Leicester, donde desarrolló el estudio de la sociología, la Universidad de Ghana, donde realizó numerosos trabajos sobre el terreno y al final su catedra en el Centro de Estudios interdisciplinarios en Bielefeld (Países Bajos). Al final su teoría de la configuración que se convirtió en la pista fundamental para entender las sociedades, alejandose cada vez más del concepto, según él, del individualismo.

Van algunos apartes de sus respuestas- traducidas por mi-, en la entrevista que le concedió a A. J. Heerna Van Voss y a A, Van Stolk.

P. Su pensamiento es antireligioso?

NE. Si ,naturalmente... o mejor no, el no es anti.. Por costumbre, yo respondo esa pregunta: Yo soy superticioso. Yo soy efectivamente muy tolerante en cuanto a las personas que tienen sentimientos religiosos, por eso yo no soy "anti".

P. Ha tenido usted una influencia sobre la sociedad sin ser miembro de un partido político?

NE. Yo no he reflexionado sobre eso. Yo sabía cuál era mi misión: desmitificar lo oculto.


P. Usted aprueba una aversión por las ilusiones?


NE. Qué entiende usted por aversión..... Yo sé que ellas son nocivas, porqué plantea usted la pregunta en torno a la predilección o a la aversión, qué es ese tipo de discurso.... yo hablo del saber.

Ahora sobre la condición de la Alemania de la preguerra:

P. Pero a que se parece Alemania en 1930 desde el punto de vista político?

NE. Era un país profundamente dividido, de eso tenía perfectamente conciencia. De un lado, existía un movimiento obrero extremadamente poderoso- representado sobre todo por la social democracia y los sindicatos, con un circulo de intelectuales dentro de las universidades y en el exterior-, de otro lado, había un bloque masivo de clases medias y superiores que manifestaban de cara al partido socialista una suerte de amargura casi fanática que no se podría entender hoy. Sabiamos que cualquiera que tuviera una ideas de izquierda dentro de regiones como Baviera, no tenía chances de ser tratado de forma imparcial delante de un tribunal por un asunto político.
La derecha tenía conciencia de su poder. Alemania estaba partida en dos, eso significa que la gente que tenía una posición política divergente no podía discutir con los otros. Jamás pensamos en ese momento que una cosa tan terrible pudiera pasar con posterioridad.

Sobre la mentalidad alemana:

P. Qué quisiera decir sobre la mentalidad alemana?

NE. Una de las características determinantes de la evolución alemana es que la barrera que separaba la nobleza de la burguesía era mucho más elevada que en Francia. En Alemania, la aristocracia hablaba francés en la Corte y las clases medias tenían su propia elite que no había adoptado las formas civilizadas de la nobleza. Ese aspecto tiene repercusiones aún hoy. Recientemente yo estaba en la radio y allá podíamos perfectamente decir en una emisión: "Ils sont assis sur leur cul". Yo no creo que una cosa así fuera posible en Francia o Inglaterra. En Alemán uno puede ser mucho más grosero que en inglés o francés y esto viene del hecho que las clases medias no han adoptado los modelos de comportamiento de la corte y cuando lo hicieron, fue de manera muy particular. Hasta nuestra epoca, la cultura y la civilización francesa conservaron la elegancia de la corte. Incluso, dentro de la sonoridad del idioma francés, uno encuentra el eco de la Corte.

P. Tiene usted la intención a partir de este análisis histórico de descifrar la Alemania de los años 30?

NE. Si, he constatado que la ausencia de freno de Alemania se debe, entre otras razones, al hecho que la cultura de clases medias y del proletariado no fueron influenciadas por un proceso de civilización, que, por el contrario, fue muy importante en Francia e Inglaterra: el estadio aristocrático.

P. Pero Alemania tenía aristocracia?

NE. Si, pero estaba dispersa entre un gran número de pequeñas cortes y otras grandes, sin Corte central. Los informes sobre la burguesía eran completamnte diferentes. Un ejemplo de esto: dentro de Werther, Goethe cuenta que Werther se encontraba por azar en la recepción de un conde que lo protegía. Al advertir éste último su presencia, se molestó y Werther debió partir. En Francia e Inglaterra, por su lado, una fusión se produjo entre la moral burguesa y las buenas maneras aristocráticas, la barrera que separaba esas dos clases en Alemania era mucho más elevada... el carácter nacional alemán estuvo marcado profundamente por las clases medias.
El Superyo y el yo ideal alemán abrieron un espacio muy vasto de violencia en las clases medias, el proletariado y el campesinado que frente a lo que ocurrió en Francia o Inglaterra.

P. En el fondo, me parece que usted está tratando de explicar la violencia de Alemania, de mostrar que era un país peligroso?

NE. No, Yo no diría eso. Yo diría, mejor, que había un peligro potencial, que había, ciertamente un cierto peligro.

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