martes, 20 de mayo de 2008

Reseña sobre "Los Nahualt después de la Conquista” de James Lockhart

El texto de los “ Los Nahualt después de la Conquista” de James Lockhart plantea una serie de interrogantes que no alcanzaron a despejar ni el texto de Pagden, ni el de Morner reseñados en este blog.

Estos interrogantes en principio son planteados por Lockhart cuando se involucra con los nahuas- rama más meridional de la familia utoazteca, ubicados en las regiones del centro de Méjico-, estudiándolos en diferentes estadios no solo del tiempo, sino en algunos aspectos sociales, destacándose la lengua, la educación, la forma de gobierno y la interrelación entre los españoles y los indígenas de esas zonas de Méjico.

Las etapas que plantea este historiador son las siguientes:

Una primera que va de 1519 a 1545-1550. La segunda de 1545-1550 hasta 1640-1650. Por último, se encuentra una época que va desde el fin de la segunda al inicio del proceso independentista mejicano.

En cuanto al tema económico es de resaltar que cuando llegaron los conquistadores se instaló la encomienda que, como bien explicó Morner, fue abolida en el marco de las leyes de separación residencial dadas por la corona para la protección de los recursos que generaban los indígenas. Luego en la segunda etapa aparece el repartimiento- pequeñas cuadrillas asignadas a los españoles por periodos leves-. Por último, al existir el mestizaje se conformó en la tercera etapa un acuerdo entre los españoles y los indios.

Los indígenas fuera de los mitos establecidos por una multiplicidad de leyendas trabajaron de forma cercana con los españoles, como lo constata el hecho que tanto el altepelt como el coatequitl continuaron proporcionando trabajadores a los españoles. Es decir, en el fondo lo que existió fue un trabajo mancomunado por una estructura jerárquica de los nahualt que permitió que se prorrogaran los privilegios de las clases dominantes de esos grupos. Es de reconocer que los conquistadores fueron bastante sesudos para soportar una estructura social tan importante.

En cuanto al lenguaje. Los nauhalts aprendieron castellano, pero algunos españoles tenían que hacer lo propio con el lenguaje de los indígenas en tanto que éstos trabajaban las tierras. Luego tampoco es cierto ese mito fortalecido desde la multiculturalidad de la exterminación o genocidio como de forma inapropiada relacionó el fenómeno histórico el historiador español Bartolome Clavero. Esa intercomunión generó una hibridación entre las culturas del dominador y del dominante, lo que permite, hoy en día, descartar otra receta de los postmodernistas denominado “aculturación” en tanto la influencia cultural de los nahualts permanece hasta nuestros días. Esta explicación se manifiesta, en igual sentido, por las prácticas chamánicas que se realizan en la actualidad en algunos lugares de la Mesoamerica.

Para Lockhart hay dos factores que sirvieron para la mezcla cultural: “(…) el dominio general de los españoles y el hecho de que llegaron en suficiente número para crear una sociedad viable, parcialmente contenida en sí mismo que no estaba en peligro de ser absorbida por el medio local”.

En cuanto a la organización de este pueblo debe indicarse que se mantenía la tendencia de agregar partes que permanecían separadas, contenidas en si mismas, constituyendo una organización modular o celular. Este tipo de concepción fue manifiesta en el altepelt- estado indígena- y en la vivienda domestica. Para los nahualt existía un solo jefe de estado y una divinidad común, pero cada subentidad tenía sus propios jefes. Esto ayudó porque los españoles negociaron a cada uno dentro de su entorno, sin trastocar valores de jerarquización en los años posteriores a la conquista.

En cuanto al arte, arquitectura e historia no existe abundante información de la primera etapa histórica. Para las siguientes se plantean creaciones que mezclaban lo antiguo con lo nuevo. Un ejemplo de esto es que mientras para los españoles la prosa era lineal y la poesía debía ser una suerte de historia; para los nauhalts era distinta porque planteaban muchas situaciones que tenían que ver con el pasado y con los fenómenos naturales

Por último, en cuanto a la religión, loa nauhalts tuvieron su Dios, que se transformó en una multiplicidad de santos y terminó en una de la mayor entidad: la virgen de Guadalupe. Como se observa en el texto, Lockhart desentraña una sola de las culturas indígenas mesoamericanas, abriendo el debate sobre la generalización del concepto “indios” que como se planteó en el texto de Morner, constituyó una creación de la legislación de las indias.

La interacción cultural fue total. Por ello, las leyes de indias de separación, fracasaron, confirmandose que la sinergia cultural se consolida en el diálogo y la fusión. Una buena lección para los separatistas culturales que proliferan en este mundo de inmigrantes.

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