domingo, 8 de junio de 2008

Decisión del Tribunal de Grande instance de Lille: Entre el himen y la libertad


Por: Francisco Barbosa Delgado

El 1 de abril de 2008 el Tribunal de Grande Instance de Lille declaró nulo un matrimonio conforme al artículo 180 del Código Civil francés al considerar que la "virginidad" de una mujer era una condición esencial. La historia, de forma resumida es la siguiente: Una mujer francesa no musulmán conoció a un hombre musulmán con el que al cabo de una relación de noviazgo se comprometieron en matrimonio. El problema surgió cuando el esposo advirtió que su esposa no era virgen. En ese instante, el marido musulmán se sintió engañado y demandó la nulidad del matrimonio por cuanto la virginidad, según su interpretación, era una condición esencial antes de celebrar el matrimonio. El Tribunal le dio la razón. Una historia que trajo a mi memoria, el duro periplo de Ángela Vicario en "Crónica de una muerte anunciada" de Gabriel García Marquéz.


Ante esta decisión, se generó un fuerte debate en Francia por esta sentencia de tinte comunitaria en un país que se caracteriza por ser el origen de ese concepto tan construido y deconstruido en los últimos 50 años: los derechos humanos. La Ministra de Justicia, Rachida Dati- mujer de origen marroquí y argelino- consideró que la decisión protegía a la mujer. Luego rectificó tras un jalón de orejas del primer ministro Francois Fillon y del Presidente Nicolás Sarcozy. A seguida cuenta anunció que el Ministerio apelará la decisión. Otros funcionarios del gobierno como la secretaria de Estado para el tratamiento de los Banlieus, Fadela Amara encontró la decisión "digne de Kandahar". Los mismos expertos sobre la religión musulmán han reaccionado contra la decisión. Para el antropólogo y filósofo Youssef Seddik, la decisión se funda en una concepción puritanista, lejana del mismo Corán en donde no se encuentra ninguna huella, ni dentro de sus prescripciones, ni en sus juicios de valor, (Le Nouvel Observateur, No.2274 du 5 au 11 juillet, p. 93). El mismo Imán de la Mezquita de Bordeaux indicó: " muchas parejas ni verifican la virginidad y no es condición esencial de un matrimonio".

Por lo anterior, la decisión me plantea varias reflexiones:

1. Bajo la apelación de la multiculturalismo no puede desconocerse los mínimos del ser humano. No hablo de religión o sexo o, incluso de grupos autonómicos. Hablo del ser humano. La decisión del Tribunal de Lille repugna por la cosificación de la mujer. La decisión más allá de la poca alarma que genera a algunos abogados que plantean que es solo un caso de anulación de matrimonios- de hecho esta es una figura exótica en Francia por su baja ocurrencia-, plantea una profunda reflexión sobre el respeto a la mujer, a sus convicciones y a sus derechos.

2. Una decisión de este estilo no puede caber en un país como Francia, ni en ningún Estado Laico. Aceptar estas interpretaciones permitirá suprimir la igualdad entre el hombre y la mujer. La lucha por los derechos humanos se desvanece con posiciones comunitarias extremas. Argumentos como este, permitirían luego anular matrimonios porque la mujer tiene clítoris, por ejemplo en el caso de la ablación.

3. Es cierto que existe en la actualidad una tensión entre el universalismo y el particularismo o el comunitarismo. Este debate se resuelve con el diálogo y con la profundización en la cultura del otro. La decisión de Lille es puritanismo. El diálogo cultural debe presentarse sin olvidar que el ser humano con su esencia no puede estar por debajo de la mesa.

Decisión del Tribunal de Lille en:

http://blog.dalloz.fr/blogdalloz/2008/06/le-mariage-et-l.html

2 comentarios:

Gonzalo Ramirez Cleves dijo...

Muy buen post Pacho... todavía no puedo creer la decisión... que va en contra de los derechos de igualdad de la mujer, de dignidad, libertad sexual etc... No irá esta decisión a la Corte Europea de Derechos humanos?

fbarbosa dijo...

Gracias Gonzo. Creo que la decisión es insólita. De hecho fijé un link para que la puedas bajar. Las justificaciones del Tribunal son inexistentes, de hecho el razonamiento jurídico se reduce a muy poco.

Habrá que ver si la decisión va a la CEDH por cuanto la víctima- la mujer- no quiere saber más del asunto. La misma apelación que planteará la ministra de Justicia no ha tenido buen recibo para la víctima, que no quiere saber más del asunto. Eso hace que en la CEDH la demanda tenga un inconveniente por cuanto es necesario configurar la competencia ratione personae y si no hay voluntad de la mujer, no había chance.

En fin, veremos que pasa,

Abrazo,

Pacho