miércoles, 10 de septiembre de 2008

Documentaire: Hongrie 1956 notre revolution de Mark Kidel

Por: Francisco Barbosa Delgado

Mark Kidel hace un documental emocionante y angustiante sobre la revolución de Octubre de 1956 en Hungría. El documental muestra la revuelta popular realizada por diversos sectores sociales en Hungría con el propósito de lograr una especie de línea socialista al estilo de la implantada por Tito en la antigua Yugoslavia y un alejamiento de las estructuras de Moscú en el marco de la guerra fría.


Un documental pertinente en la actualidad por la forma como reaccionaron los rusos en Hungria- hace unos días lo hicieron contra Georgia en el asunto de Osetia del Sur y Abazia-, atacando en la madrugada la bella ciudad de Budapest, destruyendo sus edificios y dejando una estela de casi 2000 muertos. Una revuelta popular sin nombre, sin líderes, pero con el cansancio en los ojos de cada uno de los protagonistas que sobrevivieron a esta extrema reacción rusa. Una revolución que utiliza el levantamiento obrero en Poznan (Polonia) en 1956 y el discurso crítico de Nikita Jruschov contra Stalin en el XX congreso del partido, como motivación para su acción.

Una revolución que reafirmó los principios de un socialismo húngaro preconizado por el primer ministro Imre Nagy- derrocado en el año 1955 por el pro-hombre de Moscú y secretario general del partido Mátyás Rákosi, quien a su vez fue destituido por Erno Gero gracias a la molestia rusa por el levantamiento.

Luego de verla, se me vino a mi memoria la gran obra de Sandor Marai que descubrí el año pasado en la Libreria Lerner y que agoté en un pocos meses. La Hungría de la pre y de la post guerra, de los sentimientos encontrados, de la aristocrácia y la burguesía afrancesada. De la léctura, del rezago del imperio astrohungaro, de las leyes antijudios, del exilio y la muerte- como le ocurrió al gran Marai-, de la quema de las bibliotecas públicas y algunas privadas y del control de un destino por parte de los rusos. En fin, leciones de barbarie para un mundo necesitado de civilidad.

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