sábado, 11 de octubre de 2008

Algérie: Entre dos totalitarismos

Por: Francisco Barbosa Delgado

Argelia durante toda su historia se ha encontrado entre dos fuegos: el mundo arabe y el occidental. No encontrarse o divorciarse les ha impedido obtener su libertad. La opacidad de su cultura y el inclemente mundo árabe que la cobija generó en ella una tremenda contradicción entre la libertad y el miedo. Su historia es testigo de excepción de estos asertos.

El Magreb, es decir, la zona donde se encuentra ubicado este país, fue objeto de una multiplicidad de conquistas por parte de los bizantinos, luego de los árabes, del imperio otomano y, por último, de Francia.

Este cúmulo de ataques generó un complejo conjunto de influencias entre su población en la cual es común encontrar grupos que hablan bereber, francés y árabe popular.

En el año de 1830, el gobierno francés, en cabeza del Rey Carlos X consideró a Argelia el lugar ideal para fundar colonias, al tiempo que valoró su importancia histórica por haber sido el punto intermedio de la actividad comercial de África con Europa. Por esta razón, inició una ataque de conquista a este país. El imperio Otomano no envió tropas para reaccionar contra la incursión francesa y desde ese momento, Francia se apoderó fácilmente de Argelia1 y lo convirtió en un departamento francés. Lo difícil de este proceso colonizador fue el antagonismo de costumbres entre conquistadores y conquistados, impasse que los franceses trataron de resolver con la “tesis de la asimilación”, consistente en borrar todo vestigio de la identidad estatal y cultural del pueblo argelino y de las bases que podían soportar la construcción del concepto nación al interior del país.

Sobre este particular es conveniente citar al historiador Cornevin quien señala, de forma cronológica, las cuatro etapas de la ocupación francesa: “ Ocupación restringida de 1830 a 1841, cuando Francia tropezó con Abdel Kader, un jefe nacional quien aglutinó el espíritu argelino en torno a él; la de 1841 a 1847, dominada por la guerra contra Kader; la de 1847 a 1857, con la conquista de Aures, de los oasis meridionales y de Cabilia; y de 1857 a 1871 con las últimos ataques argelinos contra Francia”2 .

Los primeros rasgos de “independencia” se dieron el 19 de diciembre de 1900, fecha en la cual se expidió la ley que le otorgó personería jurídica a Argelia y permitió deslindar el manejo presupuestal entre los dos países.

Las luchas internas siguieron hasta 1962, año en que Argelia alcanzó la independencia de los franceses. El proceso para llegar a este día implicó un trabajo mancomunado de la población desde 1954. El partido Frente para la liberación Nacional (FLN), lideró el proceso independista y, con ello, puso fin al dominio Francés que había reinado en Argelia durante 132 años. Fue tal la dominación que sólo hasta 1958, es decir, 4 años antes de la liberación, los argelinos pudieron optar por la nacionalidad francesa. Lo anterior es una muestra de la magnitud del control político, institucional y social de Francia en el país, dado que los ciudadanos argelinos, aún siendo miembros de la Nación Francesa, no tenían derecho a la ciudadanía. En pocas palabras, ciudadanos apátridas.


Entre dos totalitarismos

Desde 1962 hasta el día de hoy, han sucedido todo tipo de tropelías en ese país del Magreb3 . El FLN ha sido el único “partido político” en el gobierno desde la fecha de independencia del país. Este grupo, a la usanza de los comunistas soviéticos, estableció jerarquías político- militares con lo cual logró feudalizar la política en Argelia.

El primer gobierno fue el de Ahmed Ben Bella (1962-1965), sucedido por el coronel Houari Bumedian (1965-1978), a quien le siguió Shadli Benjedid (1978-1992). Como se puede observar, en un esquema de partido único con control militar, no hay espacio para la democracia. Además, el régimen ha sobrevivido gracias a recursos naturales tales como el gas y el petróleo. De hecho vale decir que el 95% de sus exportaciones son producto de este hidrocarburo, al tiempo que el 60% de su presupuesto proviene de este ingreso4 .

Al depender del petróleo, Argelia fincó todo su porvenir en el alea de los precios del petróleo. Sin embargo, éste perdió valor año tras año lo que implicó una disminución en los ingresos percibidos por el régimen militar argelino. Es así como de 40 dólares que costaba el barril en 1981 cayó a 14 en 1984. Esta situación hizo que la deuda argelina ascendiera a un nivel insostenible, al tiempo que el crecimiento disminuyó y el desempleo aumentó. La producción cayó en un 25% y creció el déficit en la balanza de pagos al pasar las exportaciones de 9.000 millones de dólares en 1985 a 6.000 millones de dólares en 1989.

Para corregir esta situación, Argelia acudió en 1989 al Fondo Monetario Internacional (FMI) con el fin de conseguir recursos para aliviar su situación fiscal y, de paso, resolver su caótica situación económica interna. La misión del FMI estableció un acuerdo Stand- By por medio del cual, se ordenó devaluar el Dinar durante los años 1989 - 1990, circunstancia que desmadró aún más la situación de Argelia, así: el dinar pasó de 6 a 18 por dólar en 1991, la inflación creció del 12% al 22,89% en 1991 y luego al 32% en 1994. En 1991, el FMI de nuevo propone otro plan económico y en 1994, el FMI sugiere otra devaluación acompañada de un proceso de apertura económica y de liberación de los precios internos5 . Por fortuna, la situación económica mejoró notablemente, no por suerte de las políticas del FMI, sino, por el oportuno ascenso de los precios del petróleo, hecho que niveló la economía argelina.

En el mismo sentido, la situación social del país no era la mejor. Según el informe de desarrollo humano que adelantó PNUD, en 1993, el 40% de la población carecía de acueducto y alcantarillado, así como el 93% de los estudiantes de educación básica abandonaban sus estudios. Otro indicador para tener en cuenta es que para 1980, un profesional argelino ganaba el 80% de lo que obtenía el mismo profesional en Francia. Para 1991, el mismo profesional ganaba sólo el 10% 6.

Mientras todo esto ocurría, la situación política era cada vez más lamentable. Las veleidades de la economía hicieron que el 4 de Octubre de 1988, los estudiantes salieran a las calles a protestar por la falta de oportunidades que les ofrecía el país. Esta protesta se caracterizó por la quema de buses, la destrucción de señales de tránsito y de centros comerciales en Argel. Ante esto, el gobierno militar aplicó medidas represivas mientras que los políticos musulmanes aprovecharon la coyuntura para liderar el descontento y así llegar al poder.

A pesar de que Argelia es un país islámico, la política ha sido manejada con exclusión de los temas religiosos. No obstante, el gobierno militar del FLN, como estrategia política para frenar la oposición de los integristas, expidió en 1984 un código de familia fundamentado en la Shari´a en el cual, se trata a la mujer con menores prerrogativas que las recibidas por los hombres. Se impuso la autorización paterna para contraer nupcias y se prohibió que las mujeres se casaran con hombres no musulmanes. Por el contrario, los hombres estaban en libertad de casarse con mujeres no musulmanas.

En este marco de crisis, era sencillo que los musulmanes se alzaran con el poder tras años de dictadura del FLN. La población se encontraba en pésimas condiciones económicas y así, las consecuencias de cualquier alzamiento recaerían sobre el régimen militar y los réditos los recibirían los islamistas. Era el drama de un pueblo sin partidos, sin dialéctica. Argelia se debatía entre dos fuerzas nefastas, tan mala la una como la otra. Todo lo anterior permitió, que en 1989, naciera el Frente de Salvación Islámica (FIS), bajo el liderazgo de Ali Benhadj y el jazabita7 Mohamed Zaid.

En las elecciones generales del año de 1990, se presentó el FIS como partido político. El FIS se impuso apoderándose del 47% de los votos. El segundo lugar lo ocupó el partido de gobierno, FLN, con 23,38% de los votos, seguido por el Frente de fuerzas socialistas, FFS, con el 7%; los independientes con el 4,4%; el Partido Unión para la Cultura y la democracia (RCD) con el 2,90% y el Hamas con el 5.35% de los votos8 .

Con el resultado eleccionario, el 11 de Enero de 1992, el Presidente Chadli Benjedid es derrocado por su mismo partido, los militares declaran nulas las elecciones y el 4 de Marzo, el FIS es declarado ilegal. Esto desencadenó que el partido islamista se atomizara en diferentes grupos de reacción militar contra el gobierno opresor. Allí se desvirtúo el gran juego democrático y se inició una guerra civil (1992 a 1997), que implicó la muerte de aproximadamente 150,000 personas, la desaparición de 12,000 ciudadanos, 30,000 detenidos y más de 200 matanzas perpetradas, en su gran mayoría, con armas blancas.

Mientras tanto, los gobiernos de Estados Unidos y Arabia Saudita, financiaban al partido islámico de Argelia con fines complementarios. En el primer caso, y en el marco de la continuidad de una guerra fría que ya había terminado, los norteamericanos mantenían el financiamiento al partido islámico como estrategia para combatir al gobierno militar del FLN, apoyado por los soviéticos. En el segundo, Arabia Saudita buscaba establecer una república islámica sunita en Argelia, algo parecido a lo que sucedió en Afganistán con el gobierno Taliban.

El desconocimiento de las elecciones y la declaratoria de ilegalidad del FIS, condujeron al surgimiento de diversos grupos guerrilleros. El primero, fue el brazo armado “oficial” denominado el Ejercito Islámico de Salvación (EIS). Así mismo, le siguieron otros grupos armados disidentes, también de corte islámico, entre los cuales se destacan: el Grupo Islámico Armado (GIA)9 ; el Movimiento del Estado Islámico (MEI); y el Frente Islámico de la Yihad Armada (FIDA) fundado por Mohamed Said.

El grupo más fuerte era la GIA, compuesto por 2000 o 3000 hombres, quienes emboscaron y masacraron a la población que apoyaba al gobierno militar y a los grupos de autodefensa que éste creó. Por su parte, el ejército nombró como presidente del Alto Comité de Estado (ACE) a Mohamed Budiaf en reemplazo de Chadli Benjedid, pero seis meses después fue asesinado. La guerra estaba declarada contra los integristas y en vano, los militares trataban de controlar el país rotando la dirección del ACE entre cada uno de sus miembros. Es así, como en corto tiempo, eligieron como jefe del ACE a Ali Kafi, posteriormente a Belaid Abdesselam para seguir con Redha Malek.
En enero de 1994, el ACE concluye sus labores y se crea el Comité Nacional de Transición (CNT). En octubre de 1994, y con base en una nueva ley electoral, es elegido el general Liamin Zerual para hacerle frente a la guerra civil causada por el golpe de estado del FLN y el desenfreno anárquico de los integristas, quienes habían perdido parte del apoyo popular que habían logrado en las elecciones de 1991. La situación era aún más compleja pues el gobierno militar había creado comités de autodefensa en todo el país con el fin de hacerle contrapeso a las diferentes facciones guerrilleras.

Es de esa forma como se debe entender el conflicto en Argelia. El ejército Nacional Popular (ANP), institucional, se componía por 140,000 hombres. Los grupos de autodefensa fueron organizados en 5500 secciones, 1541 comunas y estaban compuestos por 80,000 hombres10 . Del mismo modo, se formaron las brigadas móviles de policía judicial con aproximadamente 16.000 hombres 11. Con ese caudal se enfrentaron a los integristas. El resultado fue el de siempre: muertos a granel, guerra sucia, ausencia de democracia y, por supuesto, un negocio de armas con enormes réditos para los países desarrollados.

Después de un conflicto sostenido, el Ejército Islámico de Salvación (EIS), decretó una tregua unilateral con el objetivo de mostrar que ese grupo no era el autor de las masacres cometidas contra la población civil.

El 11 de septiembre de 1998, el presidente Zerual convocó a elecciones anticipadas. El 15 de abril de 1999 el aspirante oficialista, Abdelaziz Bouteflika, se presenta sin contendores y como es obvio, fue elegido presidente. Su gobierno se inicia con indultos12 que beneficiaron los diferentes grupos guerrilleros y permitió, la disolución del EIS a inicios del año 2000. Esta medida respondió a un plan presidencial denominado “Concordia Nacional” que fue aprobado mediante referéndum, por el 98,6 % de votos aprobados. Sin embargo, el grupo terrorista islámico GIA, no aceptó el resultado del referendo, ni el plan de concordia presidencial.

De nuevo, en el año 2002, el FLN ganó las elecciones parlamentarias y las municipales, al tiempo que se reprimió con absoluta violación de los derechos humanos, las manifestaciones en Cabilia, lugar ancestral de los beres-beres13 .

En el año 2004 se realizaran nuevas elecciones mientras Argelia continúa debatiéndose entre dos totalitarismos: el de una dictadura que se perpetúa, violando los derechos humanos de la población; y el de un grupo islámico que se solaza de lograr una república islámica, al mejor estilo de Irán o Arabia Saudí. La ausencia de partidos y de democracia han llevado a Argelia al abismo. La población que votó a favor de los integristas en 1990, ya no lo hará por los aberrantes actos cometidos por éstos durante 5 largos años. Los oficialistas del FLN no perderán las elecciones porque controlan el Estado ya que finalmente son los que escrutan los votos.

Así entonces, Argelia se encuentra hoy entre la espada del Corán y el fusil militar; entre comités de autodefensa que cometen masacres en nombre de la institucionalidad e integristas que masacran en contra de la institucionalidad. Las víctimas, los de siempre: la población civil que llora a sus niños, a sus mujeres, a sus ancianos y a sus hombres.

Bibliografía


1. Tropas del general francés Bourmont desembarcó el 14 de Junio de 1830 en Sidi Ferruch a 25 Kilómetros al oeste de Argel.
2. Cornevin M. Historie d´ Afrique Contemporaine. Ed. Payot 1981
3. El Magreb es la zona del Norte de África compuesta por los siguientes países: Marruecos, Túnez, Argelia, Libia y Mauritania.
4. Gilles Kepel, LA YIHAD, Expansión y Declive del Islamismo. Editorial Península Atalaya, 2001.
5. Sami Nair. Las Heridas Abiertas, Santillana Ediciones Generales, 1998.
6. Abdellatif Benachenhou: “Inflation et Chomage en Algerie” Enero-Marzo 1993.
7. Originario del oeste argelino, compuesto por universitarios con formación occidental, francófonos y que se caracterizaron por su carácter tecnocrático. No eran queridos dentro del grupo islamista, porque eran considerados un grupo social superior en el islamismo.
8. Sami Nair. Las Heridas Abiertas, Santillana Ediciones Generales, 1998.
9. Éste tomó las formas del grupo extremista Movimiento Islámico Argelino (MIA), fundado en 1982 por el terrorista Mustafa Buyali, ídolo de todas las facciones que surgieron en la época.
10. Para la fecha de creación del GIA, este grupo había desaparecido como consecuencia del asesinato de su líder.
11. Yamel Benramdame, Confusión y Violencia tolerable ante las elecciones argelinas en la Geopolítica del Caos de Le monde Diplomatique. Temas de Debate .1999.
12. Entre 14, 000 y 15,000 personas fueron beneficiadas por el indulto otorgado por el presidente Bouteflika.
13. Es importante anotar que los Beres –Beres constituyen uno de los grupos ancestrales de Argelia y han sido combatidos por el régimen militar y el partido islámico FIS. Este grupo era parte del pueblo Cartaginense destruido por el imperio romano en las tres guerras púnicas.

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