domingo, 5 de octubre de 2008

El contagio continua: Europa en crisis

Por: Francisco Barbosa

Las últimas dos semanas han sido angustiantes para la economía mundial. En Estados Unidos se aprobó el Plan Paulson luego de presiones por parte de los congresistas americanos, como desarrollo de infraestructura en algunos Estados de la Unión y aumento de gasto . No había alternativa diferente a su aprobación, el sector financiero no solemente está caracterizado por sus gerentes, sino por los ahorradores que depositaron no solamente su dinero en los bancos, sino su confianza.

Acá en Europa la situación es cada vez más drástica. En Francia por ejemplo, el Presidente Sarkozy y el ministro de Presupuesto del país Eric Woeth consideraron que debía establecerse un fondo común europeo como se estableció en Estados Unidos para hacerle frente a la crisis. La reacción no se hizo esperar. Irlanda adoptó un plan para sus ahorradores, el Benelux resurgió para salvar a Fortis de la crisis. Los alemanes y los italianos plantearon que cada Estado europeo se salvara a si mismo. Luego de la reunión que se realizó en Paris, los países europeos concluyeron que cada uno deberá resolver sus problemas como puedan, manteniendo el poder adquisitivo del Euro a través de la Banca Central Europea. La reacción de los grandes en Europa demuestra que la tesis del exministro de Relaciones Exteriores de Jospin y secretario general de Miterrand, Hubert Vedrin es cierta en la medida en que en Europa existe una suerte de federación de Estados con sus propias particularidades.

Una vez que se decantó la forma de resolver la crisis, han empezado a surgir los problemas. En Francia se producirá una fusión entre la Banque Populaire y la Caisse d'Epargne, en Alemania el gobierno intenta salvar el Hypo Real Estate (HRE) a través de una inyección de 35 millards de euros, el gobierno belga, holandes y luxeburgues inyectaron 11,2 milliards de Euros al grupo Fortis. Todos los gobiernos sin excepción le han asegurado a sus ahorradores que se garantizará en algunos casos como en Italia, más allá de los 100,000 Euros sus ahorros.

Ahora la pregunta que debe hacerse es: ¿Quienes son los ganadores y perdedores de esta crisis?

Los ganadores son aquellos que no invirtieron en esos títulos tóxicos y los países ricos en Petroleo que no participaron en ese proceso que entrarán a comprar los bancos en quiebra y, por ende, harán inversiones enormes.Los perdedores en principio serán quienes invirtieron, quienes perdieron sus bienes por la adquisición de créditos a tasas de interés variables y, por supuesto, los pobres del mundo que al final verán caer sus ingresos por cuanto la crisis golpea, al final del día, a las economías emergentes, restringiéndole los créditos y el acceso a los mercados.

En fin, una crisis generada por la irresponsabilidad de la ausencia de reglamentación en Estados Unidos que se extiende a otros campos y que nos reedifica la noción de Estado interventor del siglo XIX que surgió para hacerle frente a la impiedad liberal.

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