lunes, 23 de febrero de 2009

Historia secreta de Costaguana de Juan Gabriel Vásquez

Historia secreta de Costaguana
"Historia secreta de Costaguana” es una gran novela del escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez. Así de simple y de claro, es una gran novela. Su estilo es depurado y simple. La narración llena de matices, de caminos, de ingenuidad y de dolor nos conduce por los senderos de nuestra conciencia. La historia puede leerse en cualquiera de las cuatro claves.

Puede en ella rastrearse la historia política colombiana de 1850 a 1903 en los ojos de una familia de colombianos que vio pasar esa historia institucional que en el libro termina con la independencia de Panamá. En este clave se cruza la lucha por la construcción del canal, el fracaso de Lesseps y Francia, la intromisión de los Estados Unidos en el canal y su ayuda en el reconocimiento de la independencia panameña, el vodevil colombiano desde el Congreso al darse cuenta del negocio norteamericano del canal a través de la existencia del Tratado Herrán- Hay. Luego la perdida del canal y el ámbito circense de militares colombianos corrompidos por los panameños y norteamericanos y, por último, el acto más irrisorio: la declaratoria de ciudad de Panamá como capital colombiana para salvar el Istmo.

La segunda lectura de la novela es el itinerario del novelista polaco-inglés Joseph Conrad quien fue testigo de ese estropicio colombiano, al llevar armas desde el puerto de Marseille (Francia) para las fuerzas liberales en la guerra de 1876. En ese itinerario se sigue con Vásquez, la historia de Conrad en África, en Bruselas y en Londres donde termina por publicar sus obras en especial, la que retrata este relato “El Nostromo”.

La tercera lectura es la vida de José Altamirano y su vida alrededor del canal, del ferrocarril, de Colón, de sus afectos, su padre, su esposa, su hija y su relato desesperanzador narrado al oído de Conrad en una Londres cubierta por una masa glacial de principios del siglo XX.

La última lectura, la sugerida, es el cruce ecléctico de cada una de las anteriores para entender un destino, una ruta, una vida o muchas, conducidas por la pluma melancólica de Altamirano, el protagonista principal de esta narración. En esta deben comprenderse las diferentes perspectivas en una sola, entender que lo que ocurre en un lugar no debe ser analizado de forma aislada, sino en el ámbito de cruces permanentes y discontinuidades elocuentes.

Vásquez hace una gran novela, llena de vericuetos, de aventuras, de reflexiones y de caminos. Una historia que nos duele y nos recuerda lo que nos dice José Altamirano:

Lectores de jurado: ignoro quien habrá sido el primero en comparar la historia con un teatro (no me corresponde a mí esa distinción), pero una cosa es segura: ese espíritu lúcido no conocía el carácter tragicómico de nuestra trama colombiana, creación de dramaturgos mediocres, fabricación de escenógrafos chapuceros, producción de empresarios inescrupulosos. Colombia es una obra en cinco actos que alguien trató de escribir en versos clásicos, pero que resultó compuesto en prosa grosera, representada por actores de ademanes exagerados y pésima dicción”

1 comentario:

Milton Mendoza dijo...

Estoy leyendo la novela. Tengo una pregunta, cuáles son esos cinco actos de los que habla la citación?