viernes, 6 de marzo de 2009

Columna Iván Duque Márquez: Guerras monetarias

En la actual coyuntura, China no tiene más remedio que seguir comprando Bonos del Tesoro. Durante las audiencias de confirmación para ocupar el cargo de Secretario del Tesoro, Timothy Geithner fue enfático al señalar que China desde hace mucho tiempo se encuentra manipulando su moneda, evitando que ésta se revalúe, para ganar ventajas competitivas.

Aunque la declaración del Secretario del Tesoro fue tomado como una especie de 'tarjeta amarilla' al gobierno de Beijing para presionar decisiones por parte del Banco Central, la realidad muestra que existen preocupaciones de seguridad nacional. El pasado mes de noviembre la Comisión de monitoreo en asuntos económicos y seguridad entre E.U. y China, presentó su informe anual al Congreso estadounidense, indicando que las políticas para controlar artificialmente el valor de renminbi (RMB) tienen implicaciones de seguridad económica que deben ser observadas.

El reporte firmado unánimemente por los 12 miembros de la Comisión, donde tienen asiento demócratas y republicanos es enfático en sus críticas. Sostiene que en lugar de permitir que la moneda flote conforme a las condiciones del mercado, China ha mantenido devaluado artificialmente el renminbi para proteger sus exportaciones. Como consecuencia de esto y otros factores, la creciente potencia asiática ha aumentado aceleradamente el superávit de cuenta corriente con E.U. y el resto del mundo, acumulando cerca de dos trillones de dólares en reservas internacionales.

La comisión, adicionalmente cuestiona que en lugar de utilizar semejante nivel de reservas para atender la deuda social con inversiones en educación, salud, y seguridad social, el gobierno chino se ha dedicado, a través del Banco Central y el famoso Fondo Soberano China Investment Corporation, a acumular activos en dólares e incrementar su poderío político internacional con inversiones estratégicas.

¿Cómo afectará la crisis internacional esta situación? El Gobierno de Beijing ha señalado que desde el 2005, su moneda se ha revaluado cerca de un 19% en un proceso de transición de un tipo de cambio fijo a un sistema de flotación controlada, por lo cual no acepta las críticas formuladas en Washington. Asimismo en un ambiente de recesión global donde las exportaciones chinas han caído por primera vez en muchos años, es poco probable que se adopten medidas tendientes a generar una mayor apreciación de la moneda que afecte el sector manufacturero, el cual emplea más de 100 millones de trabajadores.

De igual manera, pensar en una revaluación agresiva del renminbi para satisfacer la Casa Blanca es considerado por un sector del Partido Comunista como un 'harakiri' social, pues afectaría el sector rural chino, donde habitan dos tercios de la población, creando incentivos a la importación de productos agrícolas.

En la actual coyuntura, China no tiene más remedio que seguir comprando Bonos del Tesoro, más aún si el Banco Central quiere mantener sus activos con gran liquidez y bajo riesgo. E igualmente, si no quiere que su moneda se aprecie tendrá que seguir acumulando reservas internacionales para mantener funcionando el aparato exportador.

Para redondear la película, el presupuesto presentado por la Casa Blanca al Congreso y los cálculos del Déficit Fiscal, indican que E.U. tendrá que seguir endeudándose para financiar el plan de salvamento. China es hoy el mayor acreedor de E. U. y lo seguirá siendo por un buen rato. Mientras dure la crisis al Secretario del Tesoro y a la Comisión de expertos les tocará como dicen por ahí 'comer callados'.

No hay comentarios.: