domingo, 22 de noviembre de 2009

Herman Van Rompuy, Presidente del Consejo Europeo y Catherine Ashton como Alta Representate de Asuntos Exteriores: Nueva cara de la UE

La elección del belga Herman Van Rompuy como Presidente del Consejo Europeo y de la inglesa Catherine Ashton como Alta Representate de Asuntos Exteriores en el seno de la Unión plantea de nuevo una seria discusión en torno al futuro de la Unión Europea. La elección de estos dignatarios responde a los criterios explicitados en el Tratado simplificado de Lisboa que debe entrar en vigor el 1 de Diciembre de este año.

La discusión gira en torno a dos puntos. El primero, la poca notoriedad de las personas elegidas y a su rol en la dirección de una política común de 27 países. La política europea genera muy pocos consensos en temas fundamentales entre sus miembros. Esta elección demuestra que más allá de la elección de figuras políticas indiscutidas, se escogen políticos de bajo perfil, lo que permite que los líderes nacionales sigan dirigiendo los debates al interior de sus países. No es fácil imaginarse que países como Alemania, Inglaterra o Francia puedan someter sus políticas nacionales- educación, cultura, inmigración, etc, a una autoridad que las dirija.

El segundo punto de discusión, es la complejidad directiva de la Unión. La elección de estos dos dignatarios, se suma el rol del Presidente del país que lidere el Consejo Europeo en su periodo rotativo semestral, el rol de José Manuel Barroso como Presidente de la Comisión Europea, verdadero órgano ejecutivo de la Unión y de un Parlamento al que se le incrementaron los poderes a través del Tratado de Lisboa. Esta compleja red de competencias se materializa con el escueto comunicado del gobierno americano en el cual felicita a los elegidos y se dice presto a trabajar con ellos, y con el Presidente de la Comión, Barroso. En sintesis, dispuesto a trabajar con tres cabezas y no con una sola. El acerto del ex-secretario de Estado, Henry Kissinger de "no saber el teléfono de la Unión", se complejiza porque de ahora en adelante hay tres.

En fin, una elección que deja varios puntos por resolver y que demuestra que más allá de decir que Europa debe ampliarse o de defenderse a capa y espada, es necesario fortalecerla, trabajarla sin caer en las posturas expansivistas llimitadas. La historia demuestra que esas expansiones territoriales, sean políticas o militares tienden a fracasar.


Pd. En el caso de Francia, Sarcozy ganó con la elección de Van Rompuy y Ashton por cuanto negoció, a pesar de la resistencia de los ingleses, el futuro nombramiento dentro del gabinete de Barroso de Michel Barnier, diputado europeo, ex- canciller de los primeros ministros Juppe y Villepin y ex-ministro de Medio Ambiente de Balladur y de Agricultura de Sarcozy como Vicepresidente de la Comisión Europea encargada del mercado interior y de los servicios financieros. En pocas palabras, Francia le mete las narices a la City en Londres.

2 comentarios:

Gonzalo Ramirez Cleves dijo...

Sorprendente que Blair haya perdido pero es tal el desprestigio de los laboristas y el del Blair propio que no ha podido quitarse de encima su mentira de Iraq. Lei que con Lisboa la Representante para asuntos exteriores tendrá más poderes que Van Rompuy qué tan cierto es esto. Si estamos hablando de la negociación, por ejemplo del TLC con Europa en que influye esta eleccion

Buen tema

Saludos

Gonzalo

fbarbosa dijo...

Lo de Blair se derrumbó no solo por el apoyo que le dió a los norteamericanos en la guerra contra Irak, sino porque la UE no está preparada a escoger alguien de un perfil muy alto porque desdibujaría los miembros más poderosos de la UE. Sobre los poderes de la representante y Van Rompuy no hay claridad. En la rueda de prensa que ofreció Sarcozy a la salida de la elección por el Consejo se hizo esa pregunta que haces y Sarcozy dijo que el tema se definirá a través de un reglamento dentro del Consejo.

Este punto de todos modos demuestra la polivalencia en la dirección de la UE y en la dificultad de unir la voluntad de 27. Eso explicq porque en los países, y ese es el caso de Francia, hay un debate nacional sobre identidad nacional que no se opone según sus defensores a ser "Europeo".

Sobre la negociación del TLC, la elección no influye en nada acá. Más bien, el problema es que Europa ve la región como problemática, especialmente por los conflictos entre Venezuela y Colombia.

Otro tema es que Colombia tiene un servicio diplomático deplorable que tampoco ayuda por esta tierras,

Un fuerte abrazo,

Pacho