martes, 3 de noviembre de 2009

John Phelan y su reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo

El reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo de John Phelan plantea la interpretación de la producción franciscana en el siglo XVI. Este seguimiento de Phelan es realizado a partir del texto “Historia Eclesiástica” del Fray Jerónimo de Mendieta.

Es importante resaltar que así como se ha estudiado la conquista bajo la lupa de autores disímiles explicados en este blog, en este ocasión el autor nos pone en evidencia el debate al interior de las comunidades religiosas en el sentido de observar de que forma podían se explicaba la conquista y cómo se ensamblaban los indígenas en el nuevo mundo.

En el texto Phelan rememora la discusión entre Bartolomé de las Casas y Juan Gines de Sepúlveda, al igual que la tercería de Francisco de Vitoria y del jesuita José de Acosta sobre la naturaleza de los indígenas y su ubicación en el mundo tras la conquista. En ese marco de discusión se aborda lo señalado por Mendieta de la orden de los franciscanos.

En principio el franciscano plantea tres concepciones de la historia. La primera, la de las historia de las indias como una escatología. La segunda que va del periodo de 1524 a 1564, la edad de oro de la iglesia indiana bajo la égida del Rey Carlos V, y, la última, en el periodo de 1564 a 1596 que es la terrible decadencia del destino de la iglesia[1].

En cuanto a la primera etapa, Phelan hace una interpretación de lo subrayado por Mendieta en cuanto al mesianismo de la conquista que plantea en su texto.

Para él la llegada de los españoles tiene que ver con la llegada de una especie de Moisés a las indias, en este caso puntual, la referencia la dirige hacia la figura de Hernán Cortes, conquistador de México. Del mismo modo existe en sus palabras un mesianismo imperial con el que se debe buscar la unidad espiritual de la humanidad.

Para Mendieta, los indios son menores de edad y la iniciación de su evangelización es definitiva, casi apocalíptica. Phelan señaló sobre este aspecto: “La imagen del Apocalipsis fascinó a muchos conquistadores espirituales del nuevo mundo. Cuando Fray Francisco de los Ángeles, ministro general de la orden franciscana, despidió a los doce frailes que iban a convertir a los aztecas, se refirió a su misión como el principio de la última predica del evangelio, en vísperas del fin del mundo”[2].

Para Mendieta, los indios devienen de los judíos. Bernardino de Sahagún se opuso a esta posición señalando: “(…) las indias eran sólo un escalón importante en el peregrinaje global de la iglesia”.

Para Mendieta, existió una relación entre Lutero y Cortés. Para el franciscano, Lutero simbolizaba en Europa la destrucción del cristianismo debido a la formulación del protestantismo, mientras que Cortés era el mesías del nuevo mundo. Para Mendieta, Cortes era un ser mítico, quien era respaldado por el Rey Carlos V, que a la sazón era quien más apoyaba a la comunidad.

Phelan plantea que si se mira en perspectiva la visión de De las Casas sobre Colón se pone de presente a un ser humano que conquistó y murió en desgracia. Esa desgracia se debe al maltrato que le infligió a los indígenas. Para Mendieta no hay más visión de Cortés, que su mito. Su vida fue soslayada en sus análisis. Para el Fray, la conquista: “Si fue justa o injusta, lícita o ilícita, no trato de ello, sino de la similitud en razón de las gracias que se deben, así en lo uno como en lo otro”[3].

En cuanto a la segunda etapa -1524- 1564-, la edad de oro de la iglesia indiana debe señalarse que en esta se expandió el conocimiento de la iglesia católica, básicamente por el apoyo que se recibió por parte del Rey a las comunidades mendicantes. Este proceso de evangelización se realizó sobre indios que eran vistos como menores de edad.

En la tercera etapa- de la decadencia-, Mendieta plantea que esto se debió a que los indios fueron mal tratados por los españoles por la puesta en marcha de las reducciones y las encomiendas. Esto se agudizó por las enfermedades que se llevaron a un grupo importante v de la población indígena. Estas razones llevaron a Mendieta a renegar del Rey Felipe II.



[1] Phelan, John, El reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo, Universidad Nacional Autónoma de Méjico, Méjico, Pág. 118, 1972.

[2] Phelan, John, El reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo, Universidad Nacional Autónoma de Méjico, Méjico, Págs. 41-42, 1972.

[3] Phelan, John, El reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo, Universidad Nacional Autónoma de Méjico, Méjico, Pág. 60, 1972.

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