viernes, 27 de agosto de 2010

Cortinas de humo en Francia socavan principios repúblicanos

Luego de casi tres meses de ausencia, regreso al blog. Han sido tres meses llenos de trabajo académico que me permitieron culminar mi tesis doctoral en la Universidad de Nantes, cerrar nuestra estadía de varios años en Francia y reincorporarnos a Colombia. Durante esta nueva etapa del Blog, trataré de ser una voz internacional que opine sobre diversos sucesos de interés público.

Esta primera nota se referirá a la expulsión de los Roms en Francia.  Este grupo es originario de Rumania y Bulgaria, de donde huyen por su inadaptación a la vida social en esos países- nomadismo- y por las condiciones de pobreza que los rodean. 

El problema que se produce al llegar a algunos países de refugio, entre ellos, Francia,  es que se instalan más de los tres meses- término máximo de estadía en Francia, sin proyecto de trabajo o de educación alguna-, invadiendo el espacio público, absteniéndose de envíar a sus niños a los colegios públicos franceses y sobreviviendo de la indigencia- . Esta situación produjo una reacción del gobierno francés que procedió a expulsarlos del territorio. Esta política de seguridad no sería criticable- de hecho cada país puede expulsar de su terriotorio a quien se encuentre en condición irregular, respetando los derechos de los afectados-, si esta no se presentará en el marco de un gran debate nacional en torno a escándalos de corrupción por parte de las alianzas entre políticos y empresarios, la gran reforma sobre el sistema pensional y  una política de ajuste fiscal que pone en alerta una sociedad cuya capacidad de reclamo nadie pone en duda. Por  esto, la construcción de escándalos mediáticos en Francia por parte de este gobierno que ve mermadas sus opciones de gobernar luego del 2012, van en contravía de un debate franco sobre los verdaderos problemas que afectan al país- crispación social generalizada-.

Hace algunos meses fue la utilización de la burka o el velo integral,  luego los minarets,  en seguida, la violencia en los banlieues en las grandes ciudades y, por último, los roms que se han convertido en las cortinas de humo del gobierno de Sarcozy- Fillon. Ahora, para completar esta panóplia, el Ministro del Interior, Brice Hortefeux acaba de presentar un proyecto de ley con el propósito de suprimir la nacionalidad francesa a los "extranjeros naturalizados franceses", o sea, a aquellos que adquirieron la nacionalidad francesa, si son polígamos o si lesionan o asesinan a miembros de la fuerza pública o funcionarios públicos.

Sorprendente la iniciativa gubernamental. Es bueno saber que para el gobierno hay diferencia entre el homicidio de un policía por parte de un frances "naturalizado" o  de un francés por nacimiento, o en el caso de un polígamo francés naturalizado o por nacimiento.

Me preguntó, dónde quedó el sentido de la igualdad y la no discriminación con los cuales se enmarca el Estado de derecho francés. Grave, que estas cortinas de humo, se lleven al traste los principios republicanos.