domingo, 25 de diciembre de 2011

Santiago Gamboa y su "Necrópolis"

Entre las múltiples lecturas de este fin de año, se destacó la lectura de la apasionante novela del escritor colombiano Santiago Gamboa "Necrópolis"- Premio de novela "la otra orilla 2009". De este escritor lo he leído todo. Su prosa es apasionante y universal. Más allá del argumento de este libro que se desarrolla en Jerusalen en un Congreso Internacional de Biógrafos y Memoria, vale la pena trascribir un frágmento que, a mi juicio, es el mejor del libro. En el frágmento un escritor colombiano residenciado en Roma- Gamboa- le explica a una periodista islandesa- Marta- que es necesario salir de una Jerusalen en guerra. Ella  se niega, argumentando que se queda allí a pesar del peligro y la guerra para vivir.  Este es el frágmento con la respuesta del escritor:

" Esta bien, Marta, te comprendo, le dije, formarás parte de ese flujo menos nutrido de inmigración contraria, los que van del norte y sus riquezas para perderse en el trópico o en los desiertos o en las selvas del sur, ya ves, eso demuestra que el paraíso no está en ninguna parte y cada cual se lo pinta con el color de sus necesidades, pues debes ser consciente de que esa vida aburrida, protegida y predecible que maldices es el sueño de millones de pobres subsaharianos, asiáticos, latinoamericanos; el sueño de todos los que ven morir a sus hijos de tifoidea o malaria en los slums de Khartum o Dar Es Saalam, de los jóvenes que se quedan dormidos en sus rickshaws en pleno día por la desnutrición en Nueva Delhi; de los que crecen sin escuelas ni salud y deben resignarse más tarde a coger un fusil o un paquete de droga en Birmania o Liberia o Colombia; el sueño de quienes, a causa de la pobreza, pierden la humanidad y son capaces de degollar, decapitar, cercenar, emascular. Tú quieres su sonrisa y sus bailes y su frescura y su contagioso optimismo y ellos quieren tus escuelas y bibliotecas, tus hospitales, tus semanas de 35 horas y tus vacaciones pagadas, tus derechos laborales y tus derechos humanos, y por supuesto quieren también la abundancia y el esplendor. Tú quieres su alma y ellos quieren tu dinero. La diferencia es que ellos no pueden elegir y tú si. Tú puedes tener ambos mundos con sólo desearlo. Ellos no. Su mundo es una cárcel de la que sólo pueden salir derribando el muro o saltando al mar o excabando túneles como si fueran roedores; a ti te basta  con comprar un pasaje de avión, pues ni siquieran te piden visa. Para conseguir lo que tú desdeñas ellos arriesgan sus vidas, ¿ sabes cuál es la diferencia fundamental? Que el rico puede elegir ser pobre si lo desea, o fingir ser pobre, pero nunca al revés"

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