sábado, 30 de agosto de 2014

Columna de Francisco Barbosa en el Diario "El Tiempo": Proceso de paz: ¿Con Historia?


La paz no es exclusivamente un asunto del presente, sino también de nuestro pasado. En el marco del proceso de paz, que se adelanta entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, se ha discutido sobre varios tópicos: sector agrario, víctimas, narcotráfico, participación en política, entre otros. La historia aparece ahora en una comisión de académicos que se acaba de conformar. Frente a su rol se advierten dos premisas.
La primera es la relativa a la noción de que nuestra historia no empezó con el Gobierno de turno o con la Constitución actual, por el contrario, Colombia recorrió un largo y tortuoso camino -como cualquier nación-plagado de rupturas y continuidades institucionales, así como de problemas de integración nacional, derivado de la idea centralista de abandono impuesta por los constituyentes de 1886. Abandonar esta primera idea sería una ligereza en la medida en que tratamos de construir mitos fundacionales ante cada suceso presente.
Desconocer la historia institucional nos ha puesto a buscar las razones de nuestro conflicto en Sudáfrica o las raíces de los problemas de la justicia en los Estados Unidos, o en las tesis importadas de los alemanes. Si supiéramos más sobre nuestro destino, no plantearíamos lugares comunes como el 'bochinche del 20 de julio de 1810' de Mauricio García, como denominó la primera república en Colombia y que generó un fuerte debate con Eduardo Posada Carbó. Lo grave de esa postura no es la discusión sobre si debe o no llamarse un período histórico de esa manera, lo absurdo es que darle la espalda a nuestra historia evita que comprendamos, por ejemplo, cómo se han estudiado importantes temas de nuestro camino histórico y cuáles son las lecciones que debemos sacar. La sociología política no puede significar pararse en el año 2014 y de, forma anacrónica, analizar apocalípticamente nuestro pasado.
La segunda premisa es la relativa al discurso idealista de la paz como eslogan, sin pensar que nuestra reconciliación pasa no solo por la formulación de políticas públicas, a través del Plan Nacional de Desarrollo, sino con la concreción de un acuerdo entre las élites regionales y nacionales. Es un evento que está lejos de hacerse tangible.
Es de nuevo la historia la que puede darnos pistas sobre este asunto en la medida en que las élites locales se convirtieron en un actor autónomo, con dinámicas propias en varias regiones del país. Esta construcción se derivó de los acuerdos entre lo local y nacional para abandonar poblaciones y privilegiar élites regionales con cargos en el poder central y autonomía en las regiones, con lo que se promovió el atesoramiento de tierras y la diversidad de actores armados durante parte del periodo republicano. Este único hecho plantea el bloqueo constante desde las regiones de políticas de impacto nacional, como infraestructura, educación, salud, servicios públicos, entre otros, y el desinterés del poder central de desentrabar esa situación. El bloqueo es el mismo que en gran parte de América Latina se impuso por parte de los terratenientes en connivencia con la Iglesia. La consigna era: sí a los esclavos, no a los hombres libres. El país no se ha articulado porque ha existido un acuerdo para mantener el statu quo. Lo demás son simples discursos, donde más allá de la concreción y la realización de derechos, se continúa una historia que fue superada por la gran mayoría de los estados latinoamericanos.
La tarea de la Comisión Histórica del Conflicto debe ser la de dimensionar esos dos aspectos y no la de servir de emisaria para dar una fecha del inicio del conflicto y así sumar más, más y más víctimas que harán este proceso infinito. La idea es dar luces, no producir sombras.
Con esto, y sin caer en un tonto adjetivismo, la historia podrá ser un vector que permita entender dónde hemos vivido, cómo podemos romper la lógica conflictual de nuestro destino y entre quiénes se debe discutir un nuevo modelo de país.​

miércoles, 20 de agosto de 2014

Columna en el Diario "El Tiempo" de Francisco Barbosa: Opinar no es delinquir, una reflexión sobre trino de congresista


Lamentable la decisión de la Fiscalía General de la Nación de solicitar a la Corte Suprema de Justicia que investigue a la Representante a la Cámara María Fernanda Cabal por los delitos de injuria, calumnia, actos de discriminación y hostigamiento agravado.
La razón de la desatinada y desproporcionada postura de la Fiscalía fue la emisión de un trino en el cual la parlamentaria indicó ante una foto de Ángela María Giraldo, hermana de Francisco Giraldo, uno de los diputados del Valle asesinados por la Farc que: “(…) esta víctima saluda a las Farc muy contenta… ¿Síndrome de Estocolmo? Y “¿Esa que saluda con una gran sonrisa a las Farc es representante de las víctimas?”.
Debe recordarse que la libertad de expresión es la piedra angular de una sociedad democrática como lo ha recordado la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Constitucional colombiana.
Esta libertad constituye el medio por excelencia para que las personas, de cualquier índole, puedan comunicar diversos puntos de vista, huyendo a la unanimidad, elemento que no es propio de las democracias.
La democracia debe ser plural y su coherencia se ata a la posibilidad que las personas puedan expresar sus opiniones o ideas en el marco del pluralismo.
Esta libertad se compone de dos dimensiones. La primera es la atinente a la difusión de pensamientos, opiniones, ideas e informaciones, mientras que la segunda, es la relativa al acceso a esos pensamientos opiniones, ideas o informaciones.
La opinión de la representante Cabal abarca las dos dimensiones en tanto que expresa una opinión y, en segundo término, que los receptores de la información tienen derecho a conocer su parecer.
Antes de ordenar una investigación, el servidor público debe determinar si la denuncia que se realiza es por una opinión o por un hecho. La opinión es la manifestación de un emisor que materializa su criterio. El hecho, por el contrario, debe contener dos características: la veracidad e imparcialidad. La veracidad tiene que ver con que el hecho o enunciado de carácter fáctico pueda ser constatado. Mientras que la imparcialidad se exige del medio o del emisor al plantear que una información sea presentada con cierta distancia y distinguiendo los hechos relatados y las fuentes.
Solo frente a los hechos es posible imputar delitos, no frente a las opiniones. Una opinión no debe pasar por el rasero de la veracidad e imparcialidad, mientras que una información sí. En ese sentido, si se produce una información por parte del emisor cuya constatación plantea que ésta no era correcta, estaremos frente a una posible infracción de la ley.
Por el contrario, si lo que existe es una opinión no puede imputarse delito alguno en la medida que no constituye ni injuria, ni calumnia.
En la sentencia T-219 de 2009, la Corte Constitucional consideró: “que las exigencias de veracidad e imparcialidad no se predicaban a las columnas de opinión dado que la sociedad debe asumir como parte del pluralismo que se reivindica, incluso las opiniones y expresiones subjetivas que causen molestia o afecten el amor propio de las personas”.
Del mismo modo, la Corte Interamericana en el caso Kimel c. Argentina, aplicable a Colombia por la existencia del bloque de constitucionalidad derivado del artículo 93 de nuestra Constitución, indicó: “(…) la opinión no puede ser objeto de sanción, más aún cuando se trata de un juicio de valor... En principio, la verdad o la falsedad se predica sólo respecto a hechos. De allí que no pueda ser sometida a requisitos de veracidad la prueba respecto de juicios de valor”.
Ahora bien, los trinos de María Fernanda Cabal no pertenecen a la órbita de los hechos sino de las opiniones.
En primer término, no es una injuria porque no se hace imputación deshonrosa alguna. La representante hace dos preguntas, una sobre si existe síndrome de Estocolmo y la otra, sobre si la que saludaba en La Habana con una “gran sonrisa” era víctima de las Farc.
Esas dos preguntas son válidas y no injurian a nadie. Hablar en este caso concreto de las víctimas, ser mordaz, criticar, formular cuestionamientos son parte de la libertad de expresión y del pluralismo en una sociedad democrática como se deriva de la jurisprudencia reiterada de la Corte Constitucional y de la Corte Interamericana.
En segundo término, no es calumnia porque no hay una imputación falsa de una conducta típica. En los trinos no se denota ningún hecho que se derive en una atribución de un delito. Repito, lo que existe es una mera opinión.
Frente a la discriminación tampoco cabe ese tipo penal, porque a una opinión no puede, a través de una interpretación restrictiva de los derechos fundamentales, considerársele como vehículo para promover o instigar actos de hostigamiento a una persona o grupo de personas.
Por último, no existió el delito de discriminación porque de unas opiniones no puede concluirse impedimento, obstrucción o restricción de los derechos de la hermana del asesinado diputado del Valle.
En cuanto a la ciudadana Ángela María Giraldo Cadavid quien presentó denuncia contra personas indeterminadas por los mensajes con los que se considera ofendida, debe decirse que no procede persecución penal alguna cuando medien meras opiniones que no tienen virtualidad de ser veraces e imparciales.
Más allá de persecuciones penales por la opinión ajena, deberíamos permitir de forma plural, libre y con espíritu abierto, discutir sobre el proceso de paz y las víctimas. La verdadera paz está en la democracia, en las posturas diversas, en el respeto al contradictor. Lo opuesto será simple y llanamente, autoritarismo y mordaza.

Entrevista de Francisco Barbosa con la Radio de la Universidad Nacional de Colombia por fallo de la Corte Constitucional en caso de San Andrés y Providencia.

El día 14 de junio de 2014, me entrevistaron en la Radio de la Universidad Nacional sobre el fallo C-269 de 2014 sobre la constitucionalidad del Pacto de Bogotá y su incidencia en la controversia por la soberanía del archipelago de San Andrés y Providencia.

Los dejo con la entrevista:

http://www.unradio.unal.edu.co/nc/resultados-de-busqueda.html

miércoles, 26 de marzo de 2014

Audiencia en la Corte Suprema de Justicia para magistratura en la Corte Constitucional


Estas fueron las palabras con las que concluí mi alocución el día de ayer en la CSJ:

Represento la visión del jurista que pretende darle un nuevo aire a nuestra Corte Constitucional. La Corte Constitucional necesita nuevas miradas, que entienden el porvenir del país, pero siempre teniendo presente y no dejando al desgaire nuestra historia. Representó una visión académica y pragmática de un país que pide la oportunidad en esta ocasión para el mérito y el esfuerzo, lejos de cualquier otra mirada. Creo que el derecho constitucional no solamente debe pensarse de forma kantiana tomando en cuenta lo declarado, sino que debemos tener en la mira que el derecho al decir de Hegel es el reino de la libertad realizada. Nuestra constitución debe estar marcada en una concepción de valores compartidos y no en posturas harto artificiosas y marcadas por un individualismo rampante.

Entiendo que el derecho no es algorítmico por lo que no se pueden lograr respuestas correctas todo el tiempo. Creo, sin embargo, que el derecho aplicado con fundamento en valores de honestidad, la lealtad, la austeridad, y la imparcialidad, tiene un contenido de corrección del cual no cabe duda.

Mi maestro el Dr Fernando Hinestrosa, siendo un joven magistrado de la sala civil de esta corte indicó en la sentencia del 17 de mayo de 1968 que “La jurisprudencia tiene una misión que rebasa los marcos de la gramática y de la indagación histórica: el de lograr que el derecho viva, se remoce y se ponga a tono con la mentalidad y las urgencias del presente, por encima de la inmovilidad de los textos, que no han de tomarse para obstaculizar el progreso, sino ponerse a su servicio, permitiendo así una evolución jurídica sosegada y firme, a todas luces provechosa”. Ofrezco esa visión para la Corte constitucional.

Por último quisiera agradecer el tiempo que de forma deferente me han concedido y  hacer mías las palabras que el brillante magistrado de esta Corte Suprema de Justicia, inmolado en la toma de este palacio, Dr. Manuel Gaona Cruz, dijo sobre  la función del juez constitucional: “ Lo que la Carta le pide a la Corte es que le haga el Corte a los que violan la Carta. Lo que la Carta no le pide a la Corte es que le haga la Corte a los que violan la Carta”.



viernes, 21 de marzo de 2014

Francisco R. Barbosa Delgado. Me postulé para ser magistrado de la Corte Constitucional


Francisco Barbosa

Postule mi nombre a la Corte Suprema de Justicia para que integre una terna para ser elegido por el Senado como Magistrado de la Corte Constitucional. 
Los dejo con un resumen de mi hoja de vida.

Estado civil: Casado

Edad: 40 años

Es docente- investigador de la Universidad Externado, ex fiscal, litigante y asesor jurídico externo de varias entidades del Estado.

Es Doctor (Ph.d)- Mención très honorable- en Derecho Público de la Université de Nantes (Francia)- Becario de la Organización ALBAN de la Unión Europea para estudios doctorales y acreedor de la Beca de excelencia COLFUTURO para estudios doctorales-, Magíster en Derecho Público de la Universidad Externado de Colombia, Magister en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana, Especialista en Regulación en Telecomunicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Abogado de la Universidad Sergio Arboleda.


Ha sido investigador de la maison de Sciences de l'homme de Nantes ydel Laboratoire de "Droit et Changement social de la Universidad de Nantes”. Es profesor invitado de la Universidad de Nantes (Francia) y de la Universidad Andina Simón Bolívar en Ecuador. Ha sido conferencista internacional en varios países como Polonia, Portugal y Panamá. Ha escrito varios libros de derecho, entre los que se destacan, Del derecho de gentes al derecho humanitario 2013, Historia del derecho público Tomo I, 2012,  El Margen Nacional de apreciación en la libertad de expresión: Análisis del sistema europeo e interamericano de derechos humanos", Universidad Externado, 2012, “La justicia en el siglo XIX en Colombia”, 2007, “Litigio Interamericano: Perspectiva Jurídica del Sistema de Protección de la OEA”, 2002, entre otros. Fue editor del libro “Historia del derecho Público en Colombia, Vol. I” con la Universidad Externado de Colombia. Ha sido autor de una veintena de artículos sobre derecho constitucional, internacional e historia del derecho público, publicados en diversos países como Colombia, Perú, México y Francia.


En el ejercicio de su profesión fue Fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y asesor legal externo de los Ministerios de Hacienda y Crédito Público, el de Tecnologías de la información y las Comunicaciones y el de Transporte. Fue asesor en la Personería de Bogotá. Fue coordinador de gestión de la Corporación Excelencia en la justicia y de otras entidades privadas.


Es miembro correspondiente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia y de la Academia Colombiana de Historia.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Francisco Barbosa, docente de la Universidad Externado invitado al Ecuador a varias Universidades y entrevistado por Radio Visión sobre la situación de DDHH en la región.


El profesor Barbosa fue entrevistado en Radio visión, una de las emisoras más importantes del Ecuador por uno de los más reputados periodistas del Ecuador, Gustavo Oquendo. En la entrevista, el profesor Barbosa trató no solo asuntos relativos a la libertad de expresión en la región y en el Ecuador, sino aspectos sobre integración regional y el proceso de paz que se adelanta en Colombia. En el mismo sentido, puso énfasis en la necesidad de potencionalizar el sistema interamericano de derechos humanos, planteando la necesidad de integrar una Corte Interamericana de tiempo completo y una Comisión con funciones administrativas y no judiciales.

Este tipo de miradas conjuntas de nuestro derecho regional, le permite a nuestros países, añade el Dr. Barbosa, son necesarias para lograr comprendernos como países hermanos que somos.




'El problema de Colombia es la complacencia de Xavier Sala- i- Martín entrevista con Héctor Sandoval Duarte

Xavier Sala-i-Martín, asesor económico en jefe del Foro Económico Mundial, advierte que a pesar de que el país tiene buenos fundamentos macroeconómicos, ha olvidado deberes para el largo plazo, como infraestructura y educación.

Más que un brillante economista —que se ha destacado en grandes organismos como el Foro Económico Mundial, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional— y que un notable conferencista y un distinguido catedrático que ha hecho historia en grandes universidades como Columbia, Yale y Harvard, el catalán Xavier Sala-i-Martín es un estratega por naturaleza (desde muy niño leía libros de estrategia militar). También es un amante del fútbol (en particular del Barcelona Fútbol Club, equipo en el que fue jefe de la Comisión Económica y tesorero en la época de Joan Laporta).
Xala-i-Martín —actual asesor económico en jefe del Foro Económico Mundial y autor del Índice Global de Competitividad— no sólo habla de fútbol con propiedad, sino que explica la actual dinámica económica de Colombia y del mundo en la misma forma. Y es consciente de que, al igual que en el fútbol, la única manera para poder competir es haciendo cosas nuevas (uno de sus ejemplos, fue el momento en el que Pep Guardiola —entrenador del Barcelona— puso a jugar a Lionel Messi en el centro y no a la derecha, como siempre lo había hecho).
Le dijo a El Espectador, en Cartagena durante el X Congreso Nacional de Infraestructura, que aunque el país va bien en sus asuntos macroeconómicos, reformas en fundamentos como infraestructura, educación y eficiencia del sector público no pueden dejarse de lado para tener bases sólidas de mediano y largo plazo. Y en cuanto al comportamiento del mundo, resalta que los emergentes aún son más vulnerables de lo que se cree y que las peleas del sector público estadounidense se han convertido en “una vergüenza”.
Los expertos aseguran que los indicadores macroeconómicos del país avanzan bien. ¿Cómo ve la situación?
La situación económica de Colombia en estos momentos es sana. De hecho, después del susto que el mundo emergente tuvo en el primer trimestre de este año, cuando se hizo público el tapering de Estados Unidos, Colombia ha resucitado muy rápido; otros países no tanto.
Es el manejo macroeconómico, fiscal. A diferencia de lo que pasaba en otras épocas, Colombia es de los países que están bien, incluso a nivel mundial. En el ranquin de macroeconomía está por encima de muchos países europeos (está en el puesto 33 del mundo en nuestro escalafón del Foro Económico Mundial).
Por lo tanto, en temas de macroeconomía de corto plazo va bien. Lo que pasa es que uno no debe confundir el éxito económico de corto plazo con el crecimiento y la sostenibilidad de largo plazo.
La competitividad, lo que intentamos medir en el Foro Económico Mundial, tiene que ver con la competitividad de largo plazo. Por ejemplo, cuando España iba muy bien, no era la más competitiva de Europa. El país crecía, tenía una burbuja inmobiliaria. Si tú miras el índice que hacíamos en el Foro, esto no podía durar; y no duró. Colombia se puede enfrentar a un problema parecido si no arregla los fundamentos del crecimiento de largo plazo: eso quiere decir infraestructura, educación y eficiencia del sector público.
¿Podría repetirse una situación similar a la de España?
Sí, en materia de crecimiento insostenible. A nadie se le escapa que en Colombia la mayor parte de las exportaciones son mineras y por lo tanto el precio de los recursos naturales afecta mucho el crecimiento de largo plazo. Eso es un tema peligroso. Todo el mundo está viendo que el crecimiento de China ya no es del 11 ni del 12%, ni del 9 ni del 8; ya estamos debatiendo un 6% o 7%. Discutimos si el sistema financiero chino va a aguantar, si el problema de los gobiernos locales va a resistir.
China, India, Brasil y Estados Unidos siguen demandando productos naturales y produciendo más productos naturales (como el shale gas). La pregunta es: ¿Los precios de los recursos naturales van para abajo o van a seguir a este nivel? El interrogante que uno se hace es qué pasa si el precio de los recursos se divide por dos. ¿Dónde acaba Colombia? ¿Qué hace Colombia y qué exporta? La respuesta es: si no eres competitivo, nada. Lo mismo que España.
¿Qué tan competitivo es este país?
Hablo de los números y de lo que muestra el Foro: el puesto 69 es el 4,19. ¿Cuán competitiva es Colombia? Respuesta: 4,19. ¿Qué quiere decir? La casilla 69 en el mundo está al lado de Jordania y Sri Lanka. Mirando en el tiempo no se ven visados de progreso. Insisto: en tres de las grandes áreas fundamentales, Colombia está por encima de 100 (entre 140 países). Esto significa: 40 puestos por debajo de los 40 peores del mundo, o sea, a niveles africanos.
¿En qué lugar está la infraestructura?
En infraestructuras de transporte, 110 de 140. La calidad institucional de Colombia está en posición 110. Aunque se tengan grandes infraestructuras y se decida hacer cosas eficientes, sin el capital humano el capital físico no sirve para nada.
Las compañías quieren tener infraestructuras, pero también las personas que dirijan bien la economía. Acá es donde el sistema educativo es importante. Por lo tanto, estamos hablando de la intersección educación-infraestructuras-instituciones.
Otro de los puntos críticos del país es la educación en varios niveles…
La educación es importante en todos los niveles. Primero, Colombia tiene varias universidades a nivel internacional. Yo doy clase en una de las mejores universidades del mundo y atraemos estudiantes de todos los países —algunos colombianos—. Colombia es capaz de generar grandes cerebros, pero el problema es que la competitividad no viene de ellos, de estos grandes científicos, que no van a ser ministros y presidentes de compañías.
La competitividad viene del resto de la población. Las grandes ideas empresariales de los países, en un 72%, provienen de los trabajadores. Por lo tanto, para ser un país competitivo no basta con sólo educar a las élites, que acá en Colombia son bien educadas. Los grandes directores de las empresas, los ministros, tienen educación de primer nivel. Esto no te hace competitivo.
Lo que se quiere es que la gente normal, la de la calle, los niños del país, puedan competir con los chinos, con los coreanos; estos chavales que reciben una educación de primera línea y con los cuales tendrán que competir nuestros niños.
La idea es que los niños colombianos puedan competir con los chinos. Ellos están haciendo los deberes. Estos países que están haciendo los grandes cambios —Singapur, Hong Kong, Corea, China— han invertido enormes cantidades en educación, sobre todo en las mujeres.
¿La ‘bonanza’ latinoamericana está llegando a su fin?
El susto de abril de este año, Estados Unidos anuncia su tappering (la política monetaria laxa se va a acabar; sin embargo, aún no se ha acabado). El mero hecho de anunciarlo significó que la gente dijera: los tipos de interés van para arriba, EE. UU. empieza a ir bien. Por lo tanto, el dólar sube y los capitales van para allá.
Esto hunde las bolsas de todo el mundo emergente. Las tasas de crecimiento tienen un susto en el mes de abril acá en Colombia; el Producto Interno Bruto deja de crecer al 4,7%. Esto me demuestra que hay una gran vulnerabilidad del mundo emergente.
El crecimiento del mundo emergente es como si se estuviera beneficiando, primero del commodities super boom (materias primas caras) y segundo, de que el capital en Europa y en Estados Unidos sale en estado de pánico por la crisis de 2008. Está de manera temporal acá. En el momento en que se enteran de que EE. UU. se recupera, se van para allá.
El crecimiento del mundo emergente no es tan sólido como pensábamos. Aquí es donde un país, sin una sólida base competitiva, tiene que ponerse nervioso. Colombia puede estar haciendo lo mismo que hizo España. Todo el boom de la burbuja española se podía haber aprovechado para hacer reformas educativas e infraestructuras serias y no dilapidar dinero en aeropuertos que no sirvieron.
El problema de Colombia es la complacencia. El hecho de que te vaya bien no te está llevando a hacer los deberes. No puedes hacer los deberes sólo cuando estás contra la pared. ¿Por qué Colombia está muy bien ahora a nivel macroeconómico? Porque ha sufrido bastante en el pasado. No se puede aprender sólo de cuando las cosas están mal. Cuando las cosas van mal, las reformas hacen sufrir más.
Lo que se necesita es hacerlo cuando las cosas van bien. Lo que se está viendo en Colombia es que en esta época de bonanza no se están haciendo los deberes. Por lo tanto, a lo que bajen los precios de las materias primas, Colombia tiene un problema.
Es preocupante decir que nos dedicamos a la complacencia, pero sin hacer los deberes…
Es preocupante, pero es lo que está pasando. Si miras el índice del Foro Económico, ninguno de los tres grandes factores ha subido. El único que mejora es la macroeconomía.
Explicaba una simulación y pongo en mi computador: ¿Qué pasaría si Colombia tuviera las mejores infraestructuras del continente (infraestructura de Panamá o Barbados), la educación de estos dos países y factores institucionales de Barbados? Automáticamente salta 33 posiciones. Pasa del 69 al puesto 36. En lugar de que tus vecinos sean Sri Lanka o Ruanda, pueden serlo España o Italia, o Chile. No es descabellado. No hay razones para que Colombia no tenga uno de los mejores sistemas educativos de América Latina.
Yendo al otro lado del Atlántico, ¿hacia dónde va Europa?
Europa tiene un problema: el agregado está creciendo, la media está creciendo. La media es como si tú pones los pies en el microondas y la cabeza en el refrigerador; la temperatura media del cuerpo es correcta, pero el cuerpo está muerto.
Y en Europa pasa esto. Una parte está creciendo mucho, que es el norte, pero el sur es un desastre. En promedio estamos creciendo 0 o a 0,1%. Y Europa está mal porque el sistema financiero no ha arreglado sus problemas, a diferencia del americano. Es decir, se ha hecho un gran rescate bancario que ha costado a los contribuyentes decenas de millones de euros con el objetivo de que fluyera el crédito. Pero el crédito no ha fluido.
¿Han servido de algo los rescates financieros?
No han sido nada efectivos. En España no hay crédito a las empresas, pero sí existe para el gobierno. Hay un déficit público brutal y los bancos están prestando al gobierno. Por lo tanto, no hay inversión, no hay consumo. No hay crecimiento. Lo único positivo en España son las exportaciones, que están concentradas en muy pocas empresas. Sin embargo, no se ha ampliado la base de compañías exportadoras.
¿Qué tan preocupados hay que seguir por Estados Unidos?
Estados Unidos tiene otro problema y es que es un poco esquizofrénico. Hizo una gran reforma bancaria —los bancos están más saneados que los europeos—, las empresas hicieron grandes ajustes en endeudamiento y esto ha sido positivo. Son compañías innovadoras, flexibles.
El gran problema que tiene Estados Unidos es público. El Congreso y el gobierno son incapaces de ponerse de acuerdo para reducir el déficit. Vamos espectáculo tras espectáculo (peleas del ‘Obamacare’, fiscal cliff y demás).
El sector público norteamericano es un drama y una vergüenza. Silicon Valley y sus innovadores hacen grandes trabajos, pero con un gobierno ineficiente como ese no van a salir tampoco.
La deuda es brutalmente alta, junto a un déficit que no se puede cerrar y se proyecta hasta el infinito en el horizonte y no da visos de arreglarse. Otra incertidumbre es Janet Yellen. Para algunos del sistema financiero, es una paloma muy débil. Desde lo académico es impecable.
¿Y hacia dónde va China con sus reformas económicas?
El crecimiento chino basado en la inversión y la exportación ha llegado a su fin. Los chinos han sido incapaces de sustituir ese modelo con un aumento del consumo interno. El nuevo presidente cuando fue elegido dijo que su nueva política económica sería intentar cambiar el modelo. Está por verse si las reformas tienen éxito.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Gran discurso de Rafael Correa sobre la crisis económica de Europa y el rol de Latinoamerica

Muy interesante el discurso de Rafael Correa, presidente de Ecuador en Cadiz al final del año 2012 explicando la crisis económica europea y el rol de Latinoamerica y Europa frente a las duras situaciones que se viven actualmente. De igual forma, denuncia el vergonzoso laudo del CIADI que benefició a la OXY contra Ecuador. Gran intervención de Correa.