miércoles, 31 de diciembre de 2008

El violento ataque israelí y sus consecuencias frente al Derecho Internacional Público y a las regiones de medio oriente y Asia central

La tragedia en Medio Oriente no termina. Luego de una tregua de 6 meses entre el Estado de Israel y el Hamas y de un constante ataque a través de roquets por parte del Hamas contra Israel, se desencadenó una ofensiva aérea y naval másiva israelí contra los palestinos en la franja de Gaza. Las autoridades israelíes han anunciado que proseguirán con un ataque terrestre. Esta noticia que enluta el fin de año en el mundo pone de presente varios problemas dentro del derecho internacional y plantea una enorme dificultad geopolítica para la región vis-a vis, la nueva presidencia de Barak Obama.

El primero, es el anulación del concepto de "legítima defensa colectiva" tan caro a la organización internacional luego del fin de la segunda guerra mundial y que generó tantos debates al interior de los "travaux preparatoires" de la Carta de Naciones Unidas. Este concepto se ha puesto en duda con las reacciones violentas y desproporcionales unilaterales por parte de los Estados Unidos en Irak, de Rusia contra Georgia este año y de Israel contra Libano- por los ataques de Hezbolla contra su territorio-, y contra Palestina. Sobre este punto debe aclararse que la legítima defensa individual no se encuentra proscrita en el ámbito internacional, pero en los tres casos la proporcionalidad no ha sido la regla, impidiendo la aplicación estricta del concepto.

En segundo término, se ha puesto de nuevo en duda el carácter inexistente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y su ausencia dentro del complejo entramado internacional para intentar desactivar estos conflictos a través de sus resoluciones de disuasión o sanción. Cada día, la ONU se asemeja a la antigua Sociedad de las Naciones que precedió la ONU y que se caracterizó por su ausencia de mecanismos de sanción, lo que condujo a la Shoah y a uno de los enfrentamientos bélicos más brutales que haya conocido el planeta.

En tercer lugar, este conflicto ha puesto de nuevo en discusión el nocivo concepto de "daño colateral" que ha generado en los últimos 10 años una discusión interminable en el marco del Derecho Internacional Humanitario. Esta noción construida por los policymakers americanos para justificar los "errores militares" que causan víctimas civiles, se ha utilizado como excepción al DIH, justamente trayendo a colación que muchas veces las intervenciones se presentan en el marco del denominado "deber de injerencia" dentro de un territorio.

Por último, cabe indicar que la intervención israelí en Gaza plantea una catastrófico panorama en la región. La herencia que recibe el Presidente Obama de la desastrosa presidencia de Bush no podría ser peor: un proceso de paz en ruinas entre Israel y Palestina que se convierte en una guerra infernal; Líbano dividido en múltiples partes con Hezbola a la cabeza haciendo alianzas con Siria e Irán; Irak controlado por los chiies en alianza con Irán que a su vez teje uniones con un grupo importante de pakistaníes; Afganistán, por su parte, desangrado regionalmente, llevando al Presidente Karzai- proamericano-, a tratar de reconstruir su país buscando alianzas con los Talibán que protegen en la frontera afgano- pakistaní a un reducto importante de Al- Qaeda; por último, Pakistán obligado a trasladar 100,000 hombres de la frontera afgana a la india, luego del sangriento ataque islámico contra Bombay, lo que permite refrescar el reducto de Al-Qaeda en la frontera afgana, a pesar de los ataques aéreos norteamericanos sin autorización pakistaní por parte de sus fuerzas armadas.

En fin, este conflicto israelí-palestino permite ver la fractura de la región. Dos preguntas surgen ¿Como resolver esta crisis estructural? y ¿Donde quedará el Derecho Internacional en esta encrucijada en la que se encuentra el planeta?.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Columna de William Ospina en el Espectador: El orgullo del mestizaje

Hace poco, En una de esas académias de no sé qué, que abundan en nuestro país, oí a un viejo jurista decir que somos indudablemente españoles. Recordé entonces una frase de Borges, quien, al ser tratado de hispano en alguno de sus viajes contestó: “Lo siento, yo no soy español, yo, hace ciento cincuenta años tomé la decisión de dejar de ser español”.

Como la Constitución que gobernó a Colombia durante cuatro generaciones fue redactada por Miguel Antonio Caro, un gramático al que sólo le gustaba hablar en latín, y que, sin salir nunca de la Sabana de Bogotá, gobernaba estos trópicos como si estuviera en el Imperio Romano, muchos aquí crecieron con la idea de pertenecer sólo a la tradición occidental: la Colombia de la Constitución de 1886, a la que anhela tanto volver este gobierno, regía un país en el que no había indios, ni negros, ni selvas, ni caimanes, ni anacondas, ni jaguares, ni samanes ni ceibas ni guamos ni guásimos, sino racimos de uvas, lobos que hablaban en los bosques con las niñas, cipreses, primaveras, otoños, e innumerables ruiseñores. Un país inventado en la Sabana, un país de blancos, católicos, liberales, donde se celebraba el día de la raza, que no era la india ni la negra, el día del idioma, que no era el sikwani ni el tunebo, un país de muebles vieneses, de humor británico, o como diría León de Greiff, de “chismes, catolicismo, y una total inopia en los cerebros”.

Lo bueno que tiene para nosotros ir a Europa es el comprender que no somos europeos, porque si tardamos en descubrirlo, los franceses, los españoles o los alemanes se encargarán de recordárnoslo. Volvemos entonces a América a descubrir de verdad quiénes somos, y empezamos a encontrar un sentido para la palabra mestizaje.

Hay quienes piensan que nuestra Independencia de hace dos siglos fue simplemente una rebelión de españoles contra españoles, que los de aquí expulsaron a los de allá, pero que todo se limitó a una suerte de guerra civil entre dos maneras de ser español. Yo creo que lo que ocurrió fue mucho más complejo. Sin que importe el color de la piel, los nacidos en América somos algo más que españoles, participamos de un mestizaje que puede ser racial pero que es sobre todo cultural, el sentimiento de pertenencia a un mundo distinto, en gran medida todavía desconocido, la certeza de no poder reclamarnos de ninguna pureza racial, idiomática o cultural.

La lengua que hablamos no es la que llegó de Europa, está llena ahora de matices distintos, tiene otro modo de nombrar las cosas, otra manera de pensar, otra respiración y otro ritmo. La religión católica está entre nosotros llena de sincretismos, de fusiones de la divinidad europea con entidades y símbolos de la naturaleza americana, llena de animismo, de santería, de ritos africanos. Y basta ver nuestra literatura para entender que Pedro Páramo, Cien años de soledad o el Aleph de Borges no habrían podido escribirse en España.

Un día le oí decir a un español que hemos exagerado mucho las diferencias, y también la importancia de los hechos de la Independencia: según él aquellos combates ni siquiera merecían el nombre de batallas, tal vez, me imagino, porque no tenían suficientes muertos para que pudieran serlo en el sentido europeo del término. Y yo me decía mientras tanto: “¿Este hombre no se dará cuenta de que cuanto más disminuya la magnitud de los combates más vergonzosa hace la enormidad de las derrotas?”. Ser derrotado en una batalla gigantesca puede dejarle a uno su tamaño de paladín, pero ser derrotado en una escaramuza lo convierte en un combatiente irrisorio.

De todos modos yo creo que es hermoso que una tierra que se conquistó con tanta sangre se haya liberado, comparativamente, con tan poca, aunque los cultores de la sangre y de la dialéctica de las bajas, que también extasia a este gobierno nuestro, nos exijan que para que nuestras victorias sean dignas tienen que mostrar millares de muertos.

Pero lo más importante es el mestizaje. En el Bicentenario que se acerca no dejarán de aparecer los que se empeñen en creer que la independencia fue un error porque somos españoles y hemos debido seguir siéndolo. Y surgirá, también, o ya ha surgido, la idea de que no somos españoles en absoluto sino sólo indígenas americanos y que hasta hablar español es un error. Ambas posiciones se empeñan en negar el mestizaje, que es lo que más ampliamente somos en el continente.

Es tarde para salir a decirle a Colón que no desembarque; las religiones cristianas, la lengua castellana, las instituciones republicanas debidas a la Revolución Francesa, son ya parte irrenunciable de nuestro ser, pero la memoria indígena, las tradiciones, los mitos y los conocimientos de las culturas milenarias de América también nos pertenecen y tienen que ser interrogadas, asumidas y defendidas por nuestra cultura continental. Tan grave error es negar lo español como negar lo indígena y lo africano, lo mismo que el aporte de tantos generosos y creativos inmigrantes que llegaron después. Lo nuestro es el Aleph de la modernidad, en el que todas las tradiciones caben, y no tenemos derecho a renunciar a una sola tradición, ni a irrespetar ninguno de los elementos sagrados de la cultura.

Por eso es tan grave que se siga pisoteando a los indígenas en nuestro suelo, y se les siga negando su originalidad, su importancia como ciudadanos y su primado como protectores de una parte esencial de nuestra memoria. Pero necesitamos algo más amplio que el indigenismo: el deber de respetarnos en nuestra integridad, de reconocernos plenamente, y de darle un lugar a cada elemento de lo que somos en el diseño de nuestro presente.

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domingo, 7 de diciembre de 2008

Le Cauchemar de Darwin de Hubert Sauper: Magnífico documental

Este documental de Hubert Sauper es extraordinario. Le Cauchemar de Darwin (La pesadilla de Darwin) cuenta la desgracia ocasionada por los europeos y los rusos en el Lago Victoria- el más grande lago de agua tropical del mundo-, en Tanzania. Esta desgracia está marcada por dos aspectos. El primero por el problema alimenticio generado en la región al ser introducido por los europeos en los años 60 una especie de pescado en el lago que acabó con la fauna natural del lugar. La pesca de ese pescado gigante es reservada a los europeos, impidiendo su consumo a la población local rivereña, lo que lleva a a la gente a buscar otros caminos para asegurar la subsistencia y la consecución de recursos. Este problema trae como consecuencia verdaderos dramas en torno a la alimentación, prostitución, sida etc.

El segundo problema es el apoyo dado por los rusos en la zona al proveer las armas para la guerras africanas, especialmente en Congo, Ruanda y Burundi. Luego de dejar las armas, parten en cada viaje con 50 toneladas de pescado para abastecer los mercados europeos. En sintesis, van y vienen con carga, ambas miserables para Tanzania.

El documental más allá de dar datos que conocemos a través de los informes de Naciones Unidas o de ONG de derechos humanos, plantea una mirada hacia nosotros mismos, hacia nuestra forma de existir en el marco de la globalización. Es la mirada, diría Foucault, de las practicas sociales. Es una pequeña fotografía, como la que planteó Gaviota en su blog sobre Bogotá, pero en este caso de la miseria y la pauperización mundial.

Un filme que ojala pueda verse en Colombia. De todos modos en youtube se consigue completo en 11 partes. Fue premiado en el año 2004 con el Premio al mejor documental Europeo, premio Europa Cinemas en el Festival Internacional de filmes de Venezia y recibio el gran premio del festival de premiers plans Angers.

Los dejo con la banda sonora:




viernes, 5 de diciembre de 2008

Columna de Iván Duque Márquez: Lágrimas Negras

Siguiendo la famosa tesis de Pambelé según la cual "es mejor ser rico que pobre", no hay duda que para la economía mundial es mejor un petróleo barato que caro. Quizá por eso, algunos analistas han indicado que la caída en el precio del crudo de US$147 en julio a cerca de US$50 en la actualidad, será vital para corregir las presiones inflacionarias en muchas economías, e inclusive la crisis de los alimentos, debido a la reducción en los costos del transporte y los insumos para la producción agrícola. Para muchos lo que había ocurrido con el precio del petróleo durante los últimos años no era más que una tendencia especulativa justificada por proyecciones sobredimensionadas en cuanto a la demanda y por el bajo precio del dólar que incentivó las inversiones en materias primas. Bajo este supuesto, la apreciación del dólar y la recesión en los E.U. y la UE bastó para que las expectativas de consumo fueran replanteadas y el precio iniciara su rápido descenso.

Pero en medio de lo que parecería ser un alivio necesario para la recuperación de la economía global, es necesario ver la situación con cautela, porque existe el riesgo que ante una caída tan grande en los precios del petróleo se creen desincentivos que afecten las decisiones de inversión en el sector. Sin ir muy lejos se cree que muchas empresas deberán no solo recortar sus presupuestos para el próximo año, sino disminuir las inversiones en campos de difícil acceso e inclusive refinerías. Esto sin contar con las dificultades de financiamiento que existen en la actualidad para este tipo de proyectos por parte de la banca internacional.

Ante este panorama la preocupación central radica en que cuando la economía mundial inicie su recuperación, la oferta de crudo va a crecer a un ritmo demasiado lento con relación a la demanda, creando un nuevo incremento acelerado en los precios y una mayor dependencia mundial en los productores del Medio Oriente.
Para comprender la situación a la que el mundo se enfrenta vale la pena revisar el informe de 'Perspectiva Energética Mundial 2008' de la Agencia Internacional de Energía. Entre sus conclusiones está que las tendencias globales de suministro y consumo de energía son insostenibles, desde el punto de vista ambiental, económico y social.

Así mismo señala que el riesgo inmediato a la oferta de petróleo no es la escasez del producto, sino la falta de inversión donde es requerida. Eso sí advirtiendo que tanto los costos de producción, como el precio que deberán pagar los consumidores son más volátiles e inciertos que nunca.
Aunque la Agencia manifiesta que sus proyecciones con relación al consumo durante el período 2009-2030 se redujeron por los efectos de la crisis económica y que las reservas probadas son suficientes para atender los escenarios de demanda, también señala su preocupación por no existir garantías en cuanto a los niveles de producción, con la velocidad requerida, para atender los escenarios de consumo. En el reporte queda claro que para el 2015, el mundo requerirá aumentar la producción cerca de 30 millones de barriles diarios, más aún si se tiene en cuenta que la producción de los 500 campos más grandes del mundo caerá anualmente en un 8 por ciento.

El panorama no es nada halagador y será peor si las inversiones necesarias no se realizan. Quizás esta sea la oportunidad para que los países consumidores también asuman un mayor compromiso de eficiencia energética. De lo contrario habrá un mar de lágrimas negras.
ivanduquemarquez@gmail.com Iván Duque Márquez Consejero principal por Colombia y Perú ante el BID

Libro "Entre la legitimidad y la violencia. Colombia 1875-1994", de Marco Palacios.

Acabo de terminar el lúcido libro "Entre la legitimidad y la violencia. Colombia 1875-1994",- Editorial Norma- Vitral del Abogado-Historiador Marco Palacios. El libro hace un recorrido histórico sobre diferentes hechos de la Colombia de finales del Siglo XIX y del siglo XX. En ese trasegar, el autor plantea varios problemas a resolver desde el punto de vista económico, social, jurídico y cultural. Más allá de repetir las etapas que desarrolla el libro, prefiero plantear el interesante razonamiento del autor a propósito del actual cuadro de legitimidad y violencia que existe en Colombia. El autor plantea que existen tres países en Colombia: el país urbano, y dos poderes fácticos. El primero es aquel en el cual "la autoridad es respetada, allí en más clara la legitimidad política, son más claras las reglas de la democracia representativa, cada vez son más transparentes los negocios del Estado" etc. En este se clasifican las grandes ciudades colombianas. Por el lado de los poderes fácticos se destaca el paramilitarismo o los grupos de desmovilizados, muchos de ellos reconvertidos en delincuentes comunes que regresaron al control de las zonas del norte del país. Y, el segundo poder fáctico es la guerrilla que se encuentra en el sur del país y algunos lugares del occidente, a pesar de su aminoración merced a los golpes militares del Gobierno del Presidente Uribe.

Los dos poderes fácticos se fundan en los intereses de los cultivos ilícitos, de la delincuencia, de las altas tasas de violencia, del contrabando, del secuestro, de la libre e ilimitada negociación y de la burla de la ley. En esos territorios la policía, el poder judicial y el sistema electoral son fachadas.

El vínculo del poder central y los fácticos, según Palacios se realiza de forma armónica, es decir en el centro se encuentran los intermediarios " que posibilitan las redes locales, así como los mercados y el Estado brinda cobertura legal y referencia cultural". Añadiría por mi parte, que el funcionamiento de ese mundo de la facticidad se estructura sobre la base económica central a través de las regalías y participaciones para esas "redes locales" que incluyen participantes diversos - guerrilleros, paras, senadores, representantes a la Cámara, Gobernadores u alcaldes, entre otros, quienes realizan los vínculos que plantea Palacios con el poder central.

La conclusión final de Palacios es que "Colombia no parece afrontar un problema de balcanización, es evidente que el balance podría depender más y más del "tercer país" ubicado entre las islas de legitimidad y los territorios de poderes fácticos". Uno pensaría que luego de la fuerte intromisión de los delincuentes en algunas esferas del Estado- más de 50 congresistas detenidos- y de la cooptación que hacen personajes como el mencionado caso de David Murcia,-el egipcio del Siglo XXI como dijo mi amigo Iván Duque,- a representantes de ese poder de la legitimidad, en este caso personificado por Daniel Angel Rueda; la Colombia de la legitimidad estaría aceptando los coqueteos de la Colombia fáctica.

No más represión en Cuba: Ataque contra los Bloguers

Este post fue tomado de forma textual del blog de mi amigo Gonzaro Ramírez en "iureamicorum" sobre la represión en Cuba contra los Bloguers:

"La autora del blog generación Y, Yoani Sánchez ganadora del Premio Ortega y Gassett del Diario español El País y del premio The Bobs 2008 al mejor blog del año por parte de Deustche Welle fue citada por el gobierno cubano junto a su esposo Reinaldo Escobar para que no realizarán la reunión de bloguers que tenían previsto para el 5 y 6 de diciembre de 2008. En la reunión de bloguers cubanos participarían también blogs como Octavo Cerco de Claudia Cadelo y Desde Aquí, representantes de blogueros que escriben desde la Isla y denuncian la situación de desespero, constante persecusión, violación de los derechos humanos y desesperanza que viven los cubanos cada día. Los bloguers que pensaban reunirse para charlar sobre el asunto de la escritura virtual, de nuevos artilugios y tecnología fue cancelada por el régimen de los hermanos Castro y las bloguers citadas ante las autoridades por el solo hecho de escribir y de reunirse. Leo con frecuencia el blog de Yoani y sé que sus opiniones son las de cualquier cubano que estima que lo que esta pasando en Cuba no hace parte de una sociedad del siglo XXI. Los convoco para realizar un acto de solidaridad con los blogs cubanos desde blawggers internacionales denunciando esta situación de persecusión y violación de las libertades básicas a la libertad de expresión, reunión etc. Con el lema ¨Libertad para los blogueros cubanos¨. Espero que Bovino o Carlos Javier o alguno de ustedes me ayuden con la elaboración de un logo sobre este asunto para denunciar lo que pasa en la Isla.

Aquí la información de el períódico El Espectador ¨Blogueros denuncian advertencia del Gobierno para evitar reunión¨ (Diciembre 4 de 2008) y los posts del Blog Generación Y sobre el asunto titulado ¨las reprimiendas del miércoles¨y de Octavo Cerco Claudia Cadelo ¨A mí también¨"


lunes, 1 de diciembre de 2008

Justicia francesa y Colombiana se hermanan contra la Libertad de expresión

La captura del ex PDG y director del Periódico "Liberation" Vittorio de Filippis por un delito de difamación en el año 2006 contra l’affaire Xavier Niel, fundador de Libre "Proveedor de acceso a internet" fondateur de Free, es una verguenza para Francia. No es posible pensar que en una democracia moderna ese tipo de sanciones desproporcionadas existan. La captura se presentó en París a la madrugada, fue esposado delante de su familia etc. Este tipo de excesos, como el de hoy, ha recibido todo tipo de criticas por parte de los partidos políticos y de la sociedad en general. El Gobierno se pronunció a través de la Ministra de Justicia- Rachida Dati- y del Interior- Michele Alliot- Marie, quienes consideraron que el procedimiento fue adecuado. Contrario a estas, el primer Ministro Francois Fillon se mostró afectado sobre el asunto, prometiendo junto con el líder de la mayoría del partido de gobierno UMP, Jean Francois Copé una despenalización de los delitos de difamación e injuria. Realmente, este caso, como el ocurrido en Colombia con el Director de la Revista Semana, Alejandro Santos, -por cuenta de un juez que consideró que la rectificación de una noticia no era aceptable porque simplemente no le gustó la forma de hacerse - de hecho la noticia se refería a un exmagistrado del Consejo Superior de la Judicatura que le gusta tener amigos delincuentes-, son deplorables contra la libertad de expresión que se constituye en un elemento esencial para la existencia de una sociedad democrática.

Pensar que con sanciones penales que incluso comportan detenciones se resuelven múltiples problemas sociales y, en especial, los delitos de opinión, es una ingenuidad. Es claro que deben sancionarse los excesos de la prensa, pero siempre en el marco de la proporcionalidad. Pensar en sanciones civiles en vez de las penales es la mejor alternativa para preservar la prensa. Lo demás es abuso y arbitrariedad del Estado.

Columna de Paul Krugman en El Espectador: Para que no olvidemos

Había, por supuesto, sólo una cosa que se podía replicar, de forma que fui yo quien lo dije: “¿Qué quieres decir por ‘vimos’, hombre blanco?”

Ya en serio, sin embargo, el financiero tenía cierta razón. Alguna gente dice que la crisis actual no tiene precedente, la verdad es que hay abundantes precedentes, algunos bastante recientes. Estos precedentes, no obstante, fueron pasados por alto. Y la historia de cómo fue que no “vimos” que esto se venía encima implica claramente que la reforma del mercado financiero debe llevarse a cabo rápidamente, que no debe esperarse a que la crisis se haya resuelto.

Acerca de esos precedentes: ¿por qué tantos observadores descartaron las señales obvias de la burbuja, pese a que la burbuja de las compañías “punto-com” estaba aún fresca en nuestra memoria?

¿Por qué tanta gente insistió en que nuestro sistema financiero era “resistente y flexible”, en las palabras de Alan Greenspan, cuando en 1998 el desplome de un solo fondo, el Long-Term Capital Management, paralizó los mercados de crédito en todo el mundo?

¿Por qué casi todos creyeron en la omnipotencia de la Reserva Federal cuando su contrapartida, el Banco de Japón, pasó casi una década intentando poner en marcha, y fracasando una y otra vez, su economía estancada?

Una respuesta a esto es que a nadie le cae bien el que echa a perder una fiesta. Mientras la burbuja de la vivienda todavía se estaba inflando, los prestamistas estaban ganando carretadas de dinero emitiendo hipotecas a cualquiera que entrara por la puerta; los bancos de inversiones estaban ganando todavía más dinero reempacando esas hipotecas para convertirlas en brillantes valores nuevos; y los gerentes de fondos de dinero que anotaban grandes utilidades en sus libros comprando esos valores con fondos prestados lucían como genios y se les pagaba como tales. ¿Quién quería oír las palabras de economistas pesimistas que les advertían que toda la estructura en sí era un gigantesco fraude de pirámides?

Hay también otra razón por la que el círculo de hombres de la política económica no vio a tiempo la llegada de la crisis actual. Las crisis de la década de los noventa y los primeros años de este decenio debieron haber sido presagios claros, heraldos de que aún había problemas peores en el futuro. Pero todo el mundo estaba demasiado ocupado para darse cuenta porque estábamos celebrando nuestro éxito al haber resuelto esas crisis.

La revista Time, todos lo recuerdan, llamó a Greenspan, Robert Rubin y Lawrence Summers “El comité para salvar al mundo”, los “tres mosqueteros” que “impidieron una catástrofe mundial”. De hecho, todos convocaron a una fiesta de la victoria por habernos retirado del peligro cuando estábamos al borde del abismo, al tiempo que olvidábamos cómo fue que, en primer lugar, habíamos llegado tan cerca de ese borde.

Ahora estamos sumergidos en otra crisis, la peor desde la década de 1930. Por el momento todas las miradas están en la respuesta inmediata a esa crisis. ¿Podrán los cada vez más agresivos esfuerzos de la Reserva Federal por descongelar los mercados de crédito finalmente lograr algo? Todavía no estoy seguro, por cierto, si el equipo económico está pensando suficientemente en grande.

Y como estamos todos tan preocupados acerca de la crisis actual, es difícil enfocarse en los asuntos a más largo plazo; en frenar nuestro sistema financiero fuera de control, para impedir, o al menos limitar, la próxima crisis. Sin embargo, la experiencia del decenio pasado sugiere que deberíamos estar preocupándonos acerca de la reforma financiera y sobre todo regulando el “el sistema bancario en las sombras” que está en el centro mismo del desastre actual, mientras más pronto mejor.

Porque lo cierto es que una vez que la economía esté en la ruta hacia la recuperación, los manipuladores de dinero estarán ganando nuevamente el dinero fácil -- y cabildearán tan duro como puedan contra cualquiera que trate de limitar sus utilidades. Lo que es más, el éxito de los esfuerzos de recuperación llegarán a verse como predestinados, pese a que no lo estaban y la urgencia en cuanto a actuar se habrá perdido.

Así que este es mi ruego: aun cuando la agenda de la administración entrante ya está sumamente llena, no debe postergar la reforma financiera. El momento de empezar a prevenir la siguiente crisis es ahora.*

Columnista de ‘The New York Times’, profesor de Stanford University. Premio Nobel de Economía 2008. ‘The New York Times’ News Service.

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viernes, 28 de noviembre de 2008

El excepcionalismo de Estados Unidos toca su fin: El historiador Tom Bender en entrevista con Nicolas Delalande

La página web, La vie de idees reseña un libro "A nation among Nations" de Thomas Bender en la cual Nicolas Delalande le hace una entrevista a su autor. El autor desarrolla frente a la historia norteamericana la noción de "Historia conectada" planteando que ninguno de los eventos de la historia norteamericana estuvieron ausentes de influencias externas. Esta nueva forma de historia ha surgido para desmitificar el entendimiento autónomico de las historias nacionales que justamente fomentan los "nacionalismos" que tanto le han costado y le cuestan a la humanidad. En Colombia está forma de historia no hace carrera aún, salvo el esfuerzo hecho por el Centro de Estudios en Historia de la Universidad Externado que publicó en el año 2007 "Revoluciones en el mundo Atlántico" (Editorial Alfaguara) texto coordinado por Maria Teresa Calderón y Clement Thibeau y en el cual se destaca el artículo escrito por el historiador norteamericano Jack P Green, «La primera revolución atlántica: resistencia, rebelión y construcción de nación en los Estados Unidos que podría atarase al análisis de este nuevo libro de Berder. En fin, un nuevo libro que se suma al de Serge Gruzinsky y que reseñaré proximamente. Por ahora los dejo con la entrevistra de Delalande y Bender tomada de http://www.laviedesidees.fr/American-Exceptionalism-at-Its-End.html.

"1. The American nation, globalization and multiculturalism

La Vie des Idées: In the introduction of A Nation among Nations, you write that “this book proposes to mark the end of American history as we have known it”. What are your criticisms about this “old history”? Why has American history been shaped in such a way that it now should be abandoned?

Tom Bender: Well, I think that the first thing to say is that history, as a discipline, grew up with the making of the modern nation-state, and was an agent of the state. One of its purposes as it became academicized was to create a common story that would be the foundation for national self-identity. That story seemed to me to become more obvious than it actually had been before in the 1990s, when there was all this talk about globalization and, in the US, multiculturalism; and it seemed to me that these two discussions suggested that the nation-state was not this inherent natural carrier of history that we seemed to assume it was, but actually something to be examined as to how it was constructed and how it changed over time. It seemed like the suggestion was that a national history is some kind of sum, or result, of the collision of histories larger than the state and smaller than the state; that is, globalization on the one side, and our big debates on multiculturalism on the other side. That was where I sort of moved from that position, that was a kind of purely intellectual thing about how one might construct a new narrative.

There was also, in the United States, the question of – and this got worse a few years later as I started working on the book, beginning with the Bush administration – this revival of American exceptionalism; that we do not share the history of the rest of the world. Particularly in the recent years, this notion that the international is everything but us. It’s an intriguing usage, that we’re not in the international. In fact, when they created American Studies programs in the beginning of the Cold War, they created Area Studies and those at the same time, but didn’t grasp that American Studies was also an area, in the international world.

VDI: Global history sometimes suggests that historians should leave aside the category of the “nation” and focus more specifically on global concepts and experiences. Your position seems to be different, as you hold the nation to remain a crucial political entity. How do you view the relationship between national and transnational factors?

Tom Bender: I think that, basically, the idea of abandoning the study of the nation for the study of globalization misses an absolutely fundamental point about the nation-state. It is, I think, perhaps the most powerful mobilizer of human beings in history, and whatever its future may be it will have different permutations – but I don’t think it’s going to go away very soon. It has shaped the world we live in, the world that is the product of the 19th and 20th century and of the nation-states and their system, so I don’t see how we can understand where we are without taking that in as a factor. Then, is the nation-state as autonomous, and as self-contained as we thought? No. Is it also sometimes the product or deeply affected by global processes? Absolutely. One can see it as both floating on a sea of global processes, but at the same time these global processes are profoundly shaped by the activity and the interaction of these different nation-states as well.

We’ve seen in recent years that people can’t cross borders very well. So this notion that we have of a seamless world: it’s not that seamless; that was a fantasy; it was seamless for certain people in certain circumstances. So I think we have now, I hope, a more complicated notion of the nation, and a more complicated notion of global processes.

VDI: What do you think of the efforts of historians such as Frederick Cooper and Jane Burbank who are trying to rewrite world history with the category of the “empire”, suggesting that nations should be understood as empires rather than strictly-speaking national political bodies?

Tom Bender: I think that their recovery of “empire” is extremely important. Part of my experience of writing this book was to learn a great deal about empires. I think that there may be three categories in the world: empires, nation-states, and what I would call – and something I would think that the United States in the 20th century is, and most 20th century nations who’ve at least aspired to this, I think certainly the Soviet Union was too – a “nation/empire” with some of the characteristics of a nation-state but some of the ambitions of an empire. And I think that empire, at least to an americanist, is quite striking because empires did not demand the kind of homogeneity that nations do – because of the nature of citizenship, which is a fundamental part of the nation-state – they are less interested in borders, it’s the dynasty that has to survive. If they lose a province, it’s not fatal; to a nation-state, this is catastrophic.

They don’t even have to have all their provinces continuous: you can have colonies in all kind of places, so I think that thinking about that solves a lot of multicultural problems that we have in the nation-state because you don’t demand uniformity, in fact there are different rules for several sub-units of the empire. The nation-state looks for a certain kind of homogeneity, at least formally equal citizens although we know that socially they’re not, and so that’s a whole set of alternative problems. I’ve been much taken by a book, recently, written by a historian, I guess, named Harold James; it’s called The Roman Predicament [1]. To crudely summarize the argument, it is that republics often end up becoming empires while trying to save the republic because the only way you can save the republic is by becoming an empire. For example, I just finished collaborating with a German historian, Michael Geyer, on an essay on Germany and the United States in the 20th century as “nation/empires” competing with each other and I think that this third category helps, as we think about it.

2. A new narrative for the American nation

VDI: In all of your five chapters, you aim at showing how deep the connections between American history and other histories have always been. You concentrate on major events of American history, such as the discovery of the Continent and the War of Independence. One of the most illuminating examples of your approach seems to be the chapter on the Civil War. How does this apparently internal war between Northern and Southern States connect to global history?

Tom Bender: It is indeed such a very central American event, it seems implausible that it is part of something larger. But it actually is part of what we’ve just been talking about: it is a part of the construction of modern nation-state. And this is what the Republican Party understood: they were seeking a stronger, more centralized state than the Jacksonian period had had. And so we see, roughly around this time, that there are a number of these kinds of consolidations, they take different forms: there’s Germany, Italy, Japan, those are the most classic ones but there are other that are less obvious. Argentina is centralizing at the same time, and the world is starting to get divided up between those in nation-states and those in something else.

But the other thing that really struck me is that throughout that period, say from 1840 to 1880, there’s a tremendous amount of violence, that our civil war is not the only one. By one count there were 177 wars during that forty-year period, and many of these are connected to the consolidation of modern nation-states. The other thing I would say, which is what really enabled me to understand this the way I ended up understanding it, is Abraham Lincoln’s fascination with the 1848 revolutions in Europe. It seemed to me that these are exactly the ideology of the Republican Party: they were about freedom, and the nation, and the idea that the nation is the vehicle to achieve that freedom. So it’s not just in the United States that you have the emancipation of four million slaves, you also have the emancipation, in the same period, of forty million serfs. And I think that there is both the notion of consolidation but also a complete restructuring of the notion of capital and labour. In the US “Free Labour” was the big slogan of the Republican Party, but in a certain sense that was the slogan everywhere, along with constitutionalism, parliamentary government and the like.

One of the things that happens after the American Revolution is that Britain, which had always thought itself the paragon of liberty, is getting challenged; it gets challenged by the American Revolution which claimed that British rule was a tyranny and by the French Revolution, which may scrape claims of freedoms, of liberties. And this, it’s been recently argued, made Great Britain decide they were going to regain the high moral ground by leading the anti-slavery thing globally, which they did, and this is a very honourable period of British history. So that changes the context of the United States.

I think the ideologies of the revolutions of 1848 were not necessarily anti-slavery, at least not in Europe because it was serfdom, but anti-“un-free labour” in that sense; and it’s also liberalism, there’s a kind of liberalism à la John Stuart Mill and Adam Smith operating here, very much operating in the United States as well. So it is a shift and I would attribute it to the liberal ideologies. Again, and again, and again, Lincoln talks about slavery as a “black mark” on our position among the liberal thinkers of the world, who think that we’re ruining the greatest human experiment of all time. And that was a very conscious awareness, and at a certain point you know we’re among the last in the Americas as only non-republics still had slavery: Brazil was still an Empire, and you had the Spanish colonies, and the Caribbean; everyone else had abolished it. So, there was a global pressure on the United States.

VDI: You are also challenging another common statement about American history, which was summed up a century ago by Werner Sombart in a famous question: “Why is there no socialism in the USA?” What is your answer to this seemingly American exception?

Tom Bender: Well, this question has been haunting us ever since 1904, I think actually he was simply wrong but I will say why. It fits into this American exceptionalist argument that assumes that there is a norm, a norm from which we deviate. But tell me where socialism was everywhere else in 1904? It’s hard to find. In 1912 we have a socialist candidate for the presidency, who wins 6% of the vote against what were probably fairly called three other candidates, it was the only time there were four candidates with the exception of at one point in the civil war, all of them by some definition “liberal” or progressive, that is Teddy Roosevelt, Woodrow Wilson and Taft (and Eugene Debs on the Socialist party ticket) so I think that was as good a show, for 1912, as any place else. But without arguing that one, the question is the norm: where’s the norm? There’s a presumed norm that actually didn’t exist, the norm it turns out is a social democratic party, as in Germany I suppose, but in fact the global norm? There isn’t one; there is a whole spectrum of different and sometimes complicated positions, so it’s a bad question for which we’ve given a lot of bad answers.

VDI: How do you situate your approach among other historical currents such as comparative history, connected history or global studies?

Tom Bender: In a certain sense, I end up trying to weave them all together. At the beginning of all of my thinking on this I wanted to distinguish myself from comparative history because comparative history isn’t real-time history necessarily: you can study comparative slavery in the Greeks and the Antebellum South but they’re not sharing the same history, so I was against it but in fact once I started doing a connected history it was irresistible not to comment that it went this way in one place and differently in another. So I think the kinds of connected or the transnational histories are almost inevitably implicitly comparative, and that’s not a bad thing.

As far as global studies go, I think I’ve come up with a notion that there are global processes out there, there have been global processes around for a very long time, they’re only much denser now than they were a century or two ago. But they’re there, and there’s communication, and more communication in the earlier period than I would ever imagine, so that people know what other people are thinking on similar issues, but where national history – as I’m trying to do it – connects with global history is that although there may be a common understanding of a problem, some common potential solutions, the actual political resolutions in a given state will have to do with the political traditions, the array of interests which will all be slightly unique, and I was really quite struck by the fact that in our progressive era of reform the opponents were businessmen, they were the principal opponents. In Japan as well, the businessmen were the principal opponents. But in Russia, in Argentina, it was the landed elite – well, in the whole of Latin America it was the landed elite, still is – and so you have a lot of the same issues, but the way they work through the local political system often produce different results, not radically different results, but those affect the pace of reform as well.

3. America and the world: past and present

VDI: It seems obvious that your book has a political and civic intent. Were the Bush presidency and its contempt for other nations’ opinions in leading the war on terror important motivations for your work?

Tom Bender: They weren’t motivations at the beginning. As I’ve said, I started thinking about this in the 1990s, but I was writing it during the Bush presidency and indeed it was constantly on my mind that one of the things I really wanted to do was to fight against this notion of “us and the rest of the world”, and whether we care about them or not is an option. It was very much there, and in some of the reviews of the book in its more general publications, not academic publications, I’m thinking particularly of The Economist who were by that point getting upset with Bush after originally supporting him, they made the point that this is a timely kind of thing, that Americans have to, as the reviewer put it, “keep re-learning this lesson”.

One of the things that I realized was that this is a re-learning, that American history wasn’t always as exceptionalist as it was during my lifetime, that the frame that we’ve been operating in is heavily the result of the Cold War. Until 1940 there were most of what were called the “great American historians” – although when they thought of “the world” they only thought of the North Atlantic – who certainly understood American history to be entangled with other histories going all the way back to Francis Parkman in the 19th century and Henry Adams, and so we have been in a kind of bubble in the Cold War era, and it’s probably not an accident that we got a little bit out of it, before getting right back into it in the 1990s. But it was there, and I did want it to have some impact on that thinking.

VDI: In your book, you insist on the fact that the USA has been a “self-denying empire» since the end of the 19th century. You also write that “Americans have always found it difficult to imagine themselves as an enemy, as a problem for other people”. Could we say that the Americans’ refusal of seeing themselves as having imperial powers explain George W. Bush’s foreign policy during the last eight years ?

Tom Bender: I think that the really interesting thing, for me, for the Bush period, in the neo-conservative sort of visibility during this period, was the acceptance of empire. Historically, the Americans have always denied it. The Left always said there was an American empire and they were always criticized for that, and in fact when I was beginning this book and I’d talk to people and said that there was going to be a chapter on empire they would say: “Well, how could there be a chapter on empire?”, “Well, because!”, “But there were just the Philippines, you know, that little moment”; “What about coming across the continent?”, “Oh, that was westward expansion, not an empire!” There were all kinds of ways of avoiding it.

But suddenly with the Bush presidency there is this revival – well, now it’s in bad odour – for five or six years with the neoconservatives defending the idea, and Niall Ferguson asking Americans to be like the Great British Empire. It was the first time in American historiography and American public discussion that the Right and the mainstream were using the word “empire” in an affirmative sense. That didn’t change, however, the problem which goes all the way back to the beginning and hasn’t changed: this inability to see how we appear to other people. We look at our motives. We don’t look at our consequences. So Americans say, even if they’re doing terrible things, “It’s our goodness that brought us to Iraq, why don’t they understand that?”, “It’s our goodness that brought us to Vietnam; we just wanted to save them from Communism”.

When everyone thinks about that statement the really amazing thing is that they can’t see that sometimes even what is genuinely a generous act can sometimes look from the other side like one more exertion of American power over people. I think that just a vast amount of international education has to start to occur in this society, otherwise we’ll just keep doing what we do because we just don’t look at consequences, we only look at our goodwill, or our rightness in doing what we’re doing, as if rightness were some absolute that one actor can know what it is and the other affected people have no insight into it.

VDI: One wonders if historians, as a community, can have enough intellectual power to rival with the political uses of history. In France for instance, the creation in 2007 of a Ministry in charge of designing the “national identity” was viewed as a major step back by historians and citizens trying to explain how the nation has been shaped by international migrations and values. How can historians succeed in promoting more open narratives of the nation?

Tom Bender: It’s a big challenge. I think that historians have to get much more involved, that is to say academic historians, with the way our children are taught in schools, especially at the high school level. And, for whatever it’s worth, that’s what I’m doing now. I’m now trying to write a college US history survey textbook, putting American history into a global perspective, the way this other book did, a few episodes.

I also think that George W. Bush has helped on this particular thing. American intellectuals don’t have, and never have had, a tremendous impact – I mean, one of the issues of the presidential campaign was that one of the candidates was actually too highly educated and too smart according to some people – but I think that one of the things Bush has done is show the limits of ignorance.

It’s a long struggle for education, in part. I think that academics have enclosed themselves too much into their own little world and it is costly, it has cost students and it is costing us seriously; and it’s not to say that if we raised our hand and said we were happy to come and join in the public discussion everyone would invite us in... but I think that one of the things that academics think, maybe because they have an image of the French intellectual, of great power and influence in society, is that you have to start at the top, and that that’s the only place to influence; but actually we’re scattered all through the country, and in fact education in this country is locally controlled: there’s no national curriculum.

And one doesn’t have to publish an article in The New York Times telling people what to do about this matter. That’s actually a point that Richard Rorty made about academics some years ago, in a previous financial crisis, in the 1980s: “Just write for your local newspapers, those are voters, those are citizens! Sometimes we reach too high, and get nowhere, but if a lot of people were operating on a lot of fronts we could do a lot.”

The other thing is, again just sticking with history, the high school textbook business is something that has been outsourced to multinational corporations who are interested in selling textbooks, and the political Right has organized hit squads that read these things and then testify before state legislators and state education-adoption committees with all kinds of outrageous complaints about things, evolution and history being the two big hits that they go after, and there are rarely any historians at these things... and we may just have to start showing up!"

Interview by Nicolas Delalande – Transcription by Alexandre Brunet.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Columna de Hector Abad en el Diario El Espectador: Niños bien que caen mal

Otra buena columna de Hector Abad. Una radiografía de nuestra sociedad....

"Desde hace decenios me muevo entre libros viejos y, a diferencia de otros países similares a Colombia (Chile, Argentina, México), en nuestro país casi nunca se encuentra uno con una buena biblioteca de familia. Nuestros antepasados gastaban mucho en alambre de púas para cercar las fincas, importaban sombreros de Francia y vacas de la India que soportaran nuestro sol excesivo, pero muy pocos libros que ayudaran a despejar las mentes oscuras de los habitantes de estas tierras. Casi todos somos hijos o nietos de hábiles comerciantes y ávidos ganaderos, de prestamistas y usureros, a veces más pendientes de la ganancia y la ventaja que de la justicia.


Fíjense en esto: cada vez que estalla un escándalo con sujetos del bajo mundo, bien sea de la mafia, de los paramilitares o de la política corrupta, al lado del personaje arribista aparece su enlace o entronque con la vieja burguesía: el joven de buena familia. El que le presenta gente, el que le enseña a coger los cubiertos, el que lo lleva al club o al Congreso, y al mismo tiempo se lucra con los pagos del personaje en ascenso. Detrás del atarván, como una sombra limpia que lo beneficia, aparece el niño bien, especie de ángel de la guarda, que lo introduce en los círculos del poder y de la plata vieja. Pasó con Pablo Escobar, con los Rodríguez Orejuela, con los Ochoas; pasó con Mancuso y Jorge Cuarenta; pasó hace poco con la oveja negra de los Valencia Cossio; y acaba de ocurrir con el Ángel asesor de DMG.

No es un caso entre muchos, sino un patrón de conducta: muchachotes que no necesitan robar ni estafar, que estudiaron donde les dio la gana y que lo tienen todo para llevar una vida cómoda y productiva, se venden al personaje de los bajos fondos que no ha subido en la escala social gracias a sus méritos o a su talento, sino a punta de estafas, lavado de activos, tráficos inmundos. Estos niños bien, que parecen haber sido formados mucho más en la codicia que en la justicia, padecen como una atracción fatal por el abismo, por la sórdida condición de los hampones que se enriquecen de la noche a la mañana y que para subir arrastran hacia abajo a la parte más laxa de la burguesía.

Lo extraño no es que les guste la plata; lo que define a esta clase que se llama burguesía es su interés por el lucro, aquí y en la Cochinchina. Pero los ricos de Francia o de Estados Unidos, las burguesías ilustradas que hicieron la Revolución francesa y la americana, tenían un compromiso social y un temple moral muy distinto al de los pimpollos de nuestra burguesía de pacotilla. Basta ver las bibliotecas privadas que se encuentran en Francia o en Estados Unidos. Una cosa es ganarse la plata produciendo telas o telares, una cosa es lucrarse con inventos técnicos que nacen del estudio de las ciencias, y otra muy distinta enriquecerse al aliarse con mafiosos de la droga, con matones de los campos, con corruptos de la justicia o con usureros del lavado de dólares. Aquí estos niños bien que caen tan bajo, no se avergüenzan siquiera de ser cómplices de secuestros, tráficos y estafas a los sectores más pobres de la población, que es lo que pasa ahora.

Todo esto me recuerda lo que le oí decir a un negro hace treinta años, en un bar de mala muerte de la calle Palacé, en Medellín. Yo, que no sé beber ni bailar, me tomaba una cerveza lenta y miraba la bulla del ambiente. Mientras tanto, un grupo de niños y niñas de la clase alta, compañeros de la Universidad, se hundían en perico y nadaban en aguardiente hasta perder la cordura y arrastrarse por el suelo. Y esto fue lo que dijo el negro, meneando la cabeza con un pesar sincero: “¡Ay, estos niños ricos, uno bregando a subir y ellos bregando a caer!”.

Dirección web fuente:http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/hector-abad-faciolince/columna92554-ninos-bien-caen-mal

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Le monde selon Monsanto de Marie- Monique Rubin: Una prueba irrefutable de la intoxicación que sufrimos

Le monde selon Monsanto de Marie-Monique RobinEl libro y el documental "Le monde selon Monsanto" muestra las consecuencias del cultivo masivo de OGM- Organismos genéticamente modificados- en diferentes lugares del planeta. Los dos documentos que revisé de manera rigurosa muestran una investigación realizada en 3 continentes- Europa, América y Asia-, sobre la multinacional Monsanto. En ellos se evidencia la manipulación de cifras, la compra de políticos, especialmente en Estados Unidos y la búsqueda de la no intervención de los Estados en su negocio. Tema que hoy se discute a propósito de la crisis financiera. En igual sentido, tanto el libro como el documental se apoya en documentos inéditos, en testimonios de víctimas de actividades tóxicas, de representantes de la sociedad civil, de políticos y de representantes de la Food and Drug Administration. Entre los entrevistados se encuentran James Maryansky- responsable de la Biotechnologie- 1985-2006 de la FDA, Jeffrey Smith, investigador de los OGM, Michael Hansen- Expert de l’Union de consomateurs, Michael Taylor-abogado de Monsanto y luego Sub director de Regulación de FDA sobre OGM -y el Profesor Ignacio Chapela de UCLA, entre otros.

Incluso hay un testimonio inédito y escalofriante en el cual el entonces Vicepresidente de los Estados Unidos, George Bush es invitado a las instalaciones de Monsanto para mostrarle los procesos de modificación genética. Al final de la reunión el Presidente de la compañía le exige al Vicepresidente que se evite la intervención del Estado en su negocio, a lo que Bush responde, que esa es su función " D'ont worry, i'ts my job". Luego Monique Rubin muestra como los funcionarios públicos en Estados Unidos pasan del gobierno a Monsanto y viceversa como si fuera una dependencia dentro de una sola corporación.

Monsanto tiene en la actualidad 17,500 trabajadores y se encuentran en 46 países. Se han encargado de producir herbicidas- Roundup- contra algunas plagas -, que afectan los cultivos y luego empezaron a trabajar en la modificación de la cadena genética de algunos productos agrícolas- Soya, maíz etc- para efecto de volverlos resistibles contra los mismos herbicidas que ofrecen en el mercado. Es decir, ganan por todos los lados. Su acción genera, básicamente dos problemas: la salud y el choque comercial contra los agricultores.

Sobre el primero, el documental muestra el impacto directo del trabajo de Monsanto en Anniston, Alabama, (EEUU) en donde gracias a sus trabajos de producción del Round-up, se vierten en los afluentes hidricos los residuos de esos quimicos, habiendo generado en gran parte de la población cáncer de tiroides y niveles de PSB excesivos por lo cual la multinacional fue condenada a pagar 700 millones de dólares y a construir un hospital. Fue condenado por mentira comercial en el año de 1996 en Estados Unidos y en el 2005 en Francia al decir que el Round up era biodegradable. Así mismo se constató que la hormona Posilac utilizada por Monsanto sobre la leche, tiene una incidencia importante en los canceres de seno, de colon y de próstata.

Su tesis de acción se ha fundamentado en el principio de "Equivalencia de sustancias" consistente en que el producto modificado genéticamente es igual al no modificado lo cual justifica la no intervención a nivel regulatorio de esa forma de producción, por tratarse de un aditivo alimenticio. Este principio se rebate a través de los documentos sub examine en tanto que para cualquier ser vivo, una intromisión de un gen intrusivo, producto de una manipulación implica una mutación de su sustancia. En ese punto, se producen nuevas proteínas sin conocer su reacción frente a la salud del ser humano.

El segundo problema que se percibe en los documentos es el comercial. Monsanto ha iniciado acciones en múltiples países contra agricultores por apropiación ilegal de sus semillas modificadas utilizando la estratagema de sembrar cerca de sus campos de cultivo. La semilla por acción de los vientos crece en esos campos. Al percibir el efecto, se insta a la autoridad a realizar inspecciones judiciales y se procede a exigir la expropiación de los terrenos de los agricultores. Esa acción se ha visto reflejada en una política de la empresa en Estados Unidos, Canadá, India, entre otros.

Debe recordarse que esta empresa es la productora del Glifosato que se utiliza en los campos colombianos con el fin de perseguir los cultivos ilícitos. El hecho que Monsanto este detrás de esto, genera que las cosas no huelan bien. Creo que las mismas autoridades colombianas, las ONGS, la academia, los gremios y los ciudadanos del común deberían conocer esta investigación de Marie- Monique Rubin para entender porque aparecen tantos canceres extraños en gente joven, porque los médicos atribuyen a cualquier cosa que no entienden como origen el estrés y como nos envenenan con estos cultivos. De hecho en países como EEUU el 90% de los alimentos que se ofrecen corresponde a OGM. En fin, un debate que marcará este complejo siglo que empieza y que determinará nuestra existencia y la de nuestros hijos.


En youtube se puede encontrar el video el mundo según Monsanto


https://www.youtube.com/watch?v=V7GiLX7rPMg

lunes, 24 de noviembre de 2008

Columna de Iván Duque Márquez: Los Egipcios del siglo XXI

Si bien los egipcios se hicieron célebres, entre otras cosas, por la construcción de gigantescas obras arquitectónicas en forma de pirámide, en Colombia han proliferado una serie de delincuentes que también han construido gigantescas estafas diseñadas con la misma forma geométrica. Apelando a una combinación de instinto criminal y la tristemente llamada 'malicia indígena' (entiéndase la forma de sacarle ventaja al prójimo, que constantemente es citada por muchos como un atributo nacional), un grupo de individuos se dedicó a prometer ganancias exorbitantes a ciudadanos inocentes que, motivados por la rentabilidad, pusieron sus ahorros en un sistema diseñado para darles por la cabeza.

No hay que ser científico para saber que las pirámides son una vulgar estafa. En un típico esquema de esta naturaleza una compañía atrae ciudadanos, llamados 'inversionistas' para que depositen sus recursos a cambio de rentabilidades atractivas. Estas rentabilidades son pagadas a su vez por nuevos inversionistas que entran en la pirámide y así sucesivamente. El problema es que el sistema nunca es solvente, pues desde el momento que empiezan a funcionar los pasivos exceden los activos y tarde que temprano los recursos de los nuevos 'inversionistas' no alcanzan para cubrir el capital inicial y los intereses prometidos a quienes invirtieron en etapas anteriores.

Por supuesto, el castillo de naipes se viene abajo, cuando los ciudadanos intentan sacar su dinero y nadie responde.

Lo triste del asunto es que esta práctica no es nueva y puede ocasionar serios problemas de políticas públicas si no se atacan de raíz. Los negocios piramidales, también conocidos como esquemas 'Ponzi', gracias al estafador Carlo Ponzi que en 1920 'tumbó' miles de personas en Boston con un negocio de intermediación de notas postales, son muy peligrosos. Sin ir muy lejos, está el caso de Albania, donde en 1996 y 1997 los depósitos en este tipo de negocios llegaron a la mitad del PIB. Cuando la burbuja explotó la crisis social dejó más de 2.000 muertos, y al Gobierno con un lío sin proporciones.

Aunque gracias a las experiencias internacionales se han tomado medidas en muchos países para prevenir esta modalidad de fraude, principalmente prohibiendo la captación masiva e ilegal de recursos, controlar el mal no ha sido tarea fácil. Los delincuentes encuentran formas de escabullirse de las autoridades a través de métodos creativos como la venta de bienes y servicios voz a voz entre afiliados a una empresa, que pagan cuotas de ingreso y reciben beneficios por incorporar nuevos miembros.

El caso más sonado de esta modalidad fue el de 'Holiday Magic', que en los años 70 fue demandada por el Estado de California y la Comisión Federal de Comercio de los E.U., comprobando el fraude a través de estructuras piramidales disfrazadas.

La preocupación esencial desde el punto de vista de políticas públicas es que muchas de estas empresas apuntan a la filosofía de crecer desmesuradamente para trasladarle el problema al Estado. Un interesante documento publicado por Utpal Bhattacharya sobre las implicaciones de economía política que generan los esquemas 'Ponzi', afirma que los rescates estatales a los ciudadanos que invierten en estos negocios, lo único que hace es dar más incentivos a premiar la irracionalidad por el dinero fácil y la aparición de nuevos 'empresarios' de la estafa.

El Gobierno colombiano hizo lo correcto al intervenir, cerrar y liquidar los negocios piramidales. Igualmente, al tomar medidas regulatorias y tipificar delitos relacionados con esta prácticas. Con estas medidas, el Estado le cortó la cabeza a la culebra e impidió que los contribuyentes tengan que pagar por las obras de los 'Egipcios' del siglo XXI.

ivanduquemarquez@gmail.com Iván Duque Márquez Consejero Principal por Colombia y Perú ante el BID

domingo, 23 de noviembre de 2008

Depardieu, Trufault y "Le dernier metro"

La cadena franco- alemana Arte acaba de terminar una serie de películas presentadas durante casi un mes sobre el actor francés Gerard Depardieu. En igual sentido , se presentó el documental "Depardieu, vivre aux éclats" de Jean Claude Guidicelli. La serie de películas y el documental sobre este actor realmente nos guió a través de la cultura francesa gracias a la representación realizada por Depardieu. Debo recordar que este actor, productor y director ha filmado más de 150 películas. Además de haber sido dirigido por Trufault ,Godard, Bertolucci, Ferreri, Duras, Resnais y Alain Corneau, entre otros.

El ciclo de cine presentó "La femme d'à cote" y "Le dernier Métro" de Francois Trufault, "Tenu de soirée" de Bertrand Blier, "Helas por moi" de Jean Luc Godard, "Cirano de Bergerac" de Jean Paul Rappeneau, y Green Card de Peter Weir . Recorrer esta filmográfia es entrometerse en historias, en caminos , en entuertos, en novelas y sobre todo, gozar de la interpretación de grandes actores y actrices de Francia que rodaron durante los últimos 40 años. La película con la que terminó el ciclo "Le dernier métro" de Francois Trufault con Cateherine Deneuve se puede definir como una gran obra de teatro. En ella, las tablas y una pieza es el escenario ambientan la atmósfera de la ocupación nazi en el París de inicios de los años 40. Una película que me recuerda "Faubourg 36" y "Les Choristes" de Christophe Barratier, las novelas de Modiano, la música de Édith Piaf y el renacimiento francés de la post- guerra, época que el filósofo francés Gilles Deleuze denominó como " de abundancia".

Creo que el buen cine, que no abunda en estos tiempos, es una buena noticia.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Adriana Calcahoto: Gran cantante del Brasil

Los dejo con este buen video de Adriana Calcahoto, cantante y compositora brasilera, nacida en Porto Alegre, Estado de Rio Grande du Sud. Es una de las representantes de la Musica Popular Brasileña, movimiento heredero de la "Bossa Nova".

Si más preámbulos " Fico assim sem voce".





Avião sem asa, fogueira sem brasa
Sou eu assim sem você
Futebol sem bola, piu-piu sem frajola
Sou eu assim sem você

Por que é que tem que ser assim?
So o meu desejo não tem fim
Eu te quero a todo instante
Nem mil alto-falantes
Vão poder falar por mim

Amor sem beijinho
Buchecha sem Claudinho
Sou eu assim sem você
Circo sem palhaço, namoro sem amasso
Sou eu assim sem você
To louca pra te ver chegar
To louca pra te ter nas mãos
Deitar no teu abraço, retormar o pedaço
Que faita no meu coração

(refrain)
Eu não existo longe de você
E a solidão é o meu pior castigo
Eu conto as horas pra poder te ver
Mas o relogio ta de mal comigo
Porque? Porque?

Neném sem chupeta, Romeu sem Julieta
Sou eu assim sem você
Carro sem estrada, queijo sem goiabada
Sou eu assim sem você

Por que é que tem que ser assim?
So o meu desejo não tem fim
Eu te quero a todo instante
Nem mil alto-falantes
Vão poder falar por mim

El sainete del Partido Socialista en Francia

Luego de un largo silencio producto de una convalecencia, retorno al blog con el tema político de los últimos dos semanas en Francia: El sainete del partido socialista en la elección del primer secretario del Partido Socialista (PS). Es así como en el marco de renovación del líder del partido, se convocó a un mecanismo de elección a través de una consulta interna de militantes.

Los candidatos en un principio fueron Martine Aubry, Segolene Royal, Bertand Delanoe y Benoit Hamon. Luego del Congreso de Reims, el maire de Paris Bertrand Delanoe, replicando las actitudes de su jefe político, Lione Jospin se retiró de la contienda. La diferencia entre los candidatos se fundamenta en que Royal plantea la posibilidad de un acuerdo político con el partido Modem de Francois Bayrou con el fin de contrapuntear el gobierno de Sarcozy. Los demás se oponen porque historiamente el partido no ha hecho acuerdos con centristas, sino con la izquierda. Esta postura no es tan lógica entendiendo que caciques del partido como Michel Rocard se opusieron con su "Deuxieme Gauche" a Miterrand justamente sobre la base de una defensa de acuerdos con los demócratas cristianos o en el caso de la misma , Martine Aubry- apoyada por los exministros Laurent Fabius y Pierre Mauroy- quien pactó politicamente con el Modem de Bayrou, su triunfo en Lille.

El día de ayer fue la votación. El resultado: Segolene Royal ganó la primera vuelta de la elección contra Martine Aubry- Maire de Lille- 42% contra 34%. Fue necesario una segunda votación, dándole el triunfo por 34 votos a Aubry y abriendo un fuerte contrapunteo entre los candidatos por un posible fraude electoral que se definirá el próximo martes a puerta cerrada.

Lo que ocurre en el partido socialista es una gran desgracia para un grupo que ha marcado la cotidianidad en Francia a través de sus medidas sociales tomadas durante el siglo XX. Para ser una opción de gobierno, el PS no solo debe depurarse de sus debates personales a nivel interno, sino que deben proponer alguna cosa en un país en el cual el presidente Sarcozy les han quitado el discurso en casi todos los temas. Debe recordarse que el mismo Presidente dice que el juega en el campo del pragmatismo.

No es la disidencia extrema, ni mirando el ejemplo de Jaurés a inicios del Siglo XX como el PS sacará la cabeza de donde está. Aunque es prematuro, podría decirse que Sarcozy no tendrá que esforzarse mucho para gobernar otros 5 años más.

martes, 11 de noviembre de 2008

Jacques Delors: Sus memorias en Francia y en la Comisión Europea

Mémoires

Por Francisco Barbosa D

He sido un buen lector de biografías o memorias. En estos días terminé de leer las memorias de Jacques Delors quien, a mi juicio, es uno de los gestores de la Unión Económica y monetaria de la Unión Europea y de la consolidación de la misma en su calidad de Presidente de la Comisión Europea-1985-1995. En el texto, Delors cuenta su itinerario en la vida política económica francesa y su periplo en la organización económica europea.

Delors se inicia durante el Gobierno del Primer ministro Pompidou, bajo la Presidencia de De Gaulle siendo parte del "Commissariat Général au Plan", luego fue consejero del Primer Ministro Jacques Chaban- Delmas, esta vez bajo la Presidencia de Pompidou. A seguida cuenta es elegido en el Parlamento Europeo y al salir de ese cargo es nombrado Ministro de Finanzas del gobierno del primer ministro Pierre Mauroy, bajo la Presidencia de Miterrand. Su vida política luego de este cargo público y de un mandato como Maire de Clichy, gira hacia la Comisión Europea donde regentó la presidencia durante 10 años. Al terminar su mandato fue Presidente de la comisión internacional sobre la Educación por el siglo XXI de la Unesco y desde 1996 hasta el 2004 presidió la asociación Notre Europe bajo el asupicio de la Unión Europea.

Es sobre su periplo Europeo que sus memorias son apasionantes. Tan es así que de las 500 páginas del texto, 370 páginas son destinadas a su labor en la Comisión Europea. En el texto, Delors explica la forma como se adoptó la Unión Económica y Monetaria, su experiencia en torno a la caída del muro de Berlín y el ingreso de la Alemania del Este- a la Comunidad Europea- hoy Unión Europea-, la manera como se estructuró el Tratado de Maastricht de 1993 que reformó el Tratado de Paris de 1951, el de Roma de 1958, el de Bruselas del 65 y el Acta Única de 1986, el ingreso de España, Portugal, Austria, Suecia y Finlandia al grupo, la manera como se enfrentaron las negativas plebiscitarias en Dinamarca y en Noruega, las discusiones en torno a lo que sería el Tratado de Amsterdam de 1997 , los febriles acuerdos entre los franceses y los alemanes en cabeza de Kohl y Miterrand y sus enfrentamientos con los británicos y los holandeses y la manera en que en calidad de Presidente de la Comisión enfrentó la guerra de los Balcanes, la primera guerra de Irak y la primera reorganización de países del Este, principalmente Hungría y Polonia.

El libro muestra las prácticas diplomáticas de la Comisión y la forma como se concibió la actual estructura europea. En igual sentido, Delors explora paso a paso la forma de concepción del Euro como moneda común, tomando como elemento de discusión el proyecto que en el año 1972 presentó sin éxito el Vicepresidente de Comisión Europea y luego Primer Ministro en Francia, Raymond Barre, bajo el Gobierno del Presidente Giscard d’ Estaing. En igual sentido se explica la forma como se adoptaron los dos paquetes económicos de la Unión Europea denominados "Delors 1" y Delors 2"

El libro es un gran recorrido sobre los vericuetos de las decisiones en el seno de la Unión. Es una forma de entender un engranaje que en las facultades de Relaciones Internacionales y algunas de Derecho enseñan solamente desde su concepción normativa e instrumental, es decir, cuantos órganos tiene la Unión, cuales son sus funciones, sus facultades, sus reglamentaciones etc. Estas memorias permiten entender el camino hacia ese engranaje normativo que muchas veces, es demasiado árido por sus explicaciones normativas adánicas. Delors en los capítulos finales del texto, realiza algunas reflexiones en torno al futuro de la Unión Europea, teniendo en cuenta las modificaciones al Tratado de Maastrich y Amsterdam, dadas en el Tratado de Niza de 2002 y anticipa su postura sobre la Constitución Europea (2005), proyecto que fracasó y que dió lugar al Tratado simplicado de Lisboa (2007), afectado por el "no" de Irlanda.

En fin, un libro que no solo permite conocer a Delors que siguió el derrotero de Schuman, Monnet y Hallstein y que descolló al frente de la institución, -sin ser opacado ni por Jacques Santer- dimitió en el año 1999 por corrupción-, por Romano Prodi, por Joan Manuel Barroso o el actual presidente Jean- Claude Junker-, sino que desentraña dos décadas que, a mi juicio, prepararon la Unión Europea y le dieron una existencia que hoy nadie puede discutir.

Columna de Iván Duque Márquez: El sueño de Luther King

El 9 de mayo de 1831, Alexis de Tocqueville, llegó a Newport Rhode Island para dar inicio a una aventura que culminó con la publicación de la Democracia en América. El mejor libro que se ha escrito sobre los valores políticos y sociales de Estados Unidos.

Durante los 271 días que este joven francés permaneció en territorio norteamericano dialogando con hombres de estado, periodistas, empresarios y ciudadanos corrientes, se fue labrando una obra literaria cuya profundidad inspiró los anhelos democráticos de muchas naciones.

En las más de 800 páginas de la Democracia en América, se describen las características de una República en la que la división tripartita del poder ha sido puesta en marcha. Se exponen los fundamentos culturales e institucionales que fueron considerados para elegir un presidente representativo de la unión, y cuyo poder estuviera siempre limitado por pesos y contrapesos para evitar tentaciones autoritarias.

Pero no todas las reflexiones de Tocqueville fueron elogiosas. Una de sus preocupaciones fue la esclavitud. Para él, esta institución representaba una falla estructural en la concepción de la igualdad. Con visión anticipó las divisiones que esta abominable institución generaría entre los estados del norte y el sur, y que 30 años después, conducirían a la Guerra Civil.

Sin embargo, fue la misma fortaleza democrática descrita por Tocqueville, la que permitió que Abraham Lincoln pusiera fin a la Guerra Civil y aboliera la esclavitud en 1865, sembrando la semilla de la libertad y la igualdad. Pese a la decisión política de Lincoln, lograr que estas semillas germinaran no fue una tarea fácil, pues a pesar de la abolición, muchos estados mantuvieron vivo el racismo por más de 100 años bajo el repugnante esquema de la segregación racial.

Una vez más fue el heroísmo social norteamericano el que permitió dar un nuevo paso. Figuras como Rosa Parks, que en 1955 se rehusó a entregar su asiento en un bus a un pasajero blanco, sirvieron de inspiración a un movimiento en favor de los derechos civiles en el cual blancos y afroamericanos lucharon de la mano por abolir la segregación.

Quizás, la voz más elocuente de este movimiento fue Martin Luther King, y el momento más impactante de su lucha fue la gran marcha al Monumento a Lincoln, el 28 de agosto de 1963. Ante cerca de 300 mil personas, las calles de Washington se paralizaron para escuchar, con atención, el famoso discurso en el que Luther King soñaba con una sociedad libre de racismo e integrada por objetivos comunes.

El sueño expresado aquella tarde hizo eco en la sociedad norteamericana. Los hermanos Kennedy, y luego el presidente Lyndon Johnson, pusieron su capital político en dirección de esta causa y de allí en adelante inició una transformación que ha fortalecido la democracia más antigua del mundo moderno.

La elección de Barack Obama como primer presidente afroamericano de los E.U. es la realización del sueño de Luther King. Lo es, porque Obama llega a la Casa Blanca sin apelar al discurso racial, sin revivir los errores del pasado, sin condenar la historia e invitando a la unidad de una nación en momentos de crisis.

Con las elecciones del pasado 4 de noviembre, la democracia de los E.U. se ha fortalecido al ser el primer país del G-7 que elige un gobernante perteneciente a una minoría étnica. Este paso histórico no es gratuito, y obedece a lo que en 1831 Alexis de Tocqueville describió como una nación que supera los errores aprendiendo de la historia. Para él cuando "el pasado no ilumina el futuro, el espíritu camina en la oscuridad". El sueño de Luther King y los hermanos Kennedy, iluminará la democracia en la era de Obama.

ivanduquemarquez@gmail.com
Iván Duque Márquez Consejero Principal por Colombia y Perú ante el BID

viernes, 7 de noviembre de 2008

Corte Constitucional: T-576/08: Reparación simbólica y dimensión objetiva de los derechos

Por: Francisco Barbosa D

Una de las decisiones que había olvidado comentar y que me parece de gran importancia es la decisión de tutela T-576/08 de la Corte Constitucional. En esta decisión el Tribunal Constitucional tuteló la familia del menor Daniel Felipe Rivera contra la E.P.S SaludCoop por la muerte del menor, merced a una falta de asistencia médica especializada que Daniel necesitaba. El Tribunal observó la violación de los derechos del niño a la salud, a la vida, a la dignidad y a la integridad personal y los derechos constitucionales de la madre a (i) elegir la IPS que podía prestar un servicio de salud de mayor calidad y eficacia dados los padecimientos sufridos por el niño y la necesidad de garantizar la continuidad en la prestación del servicio de salud; (ii) optar por la maternidad, (iii) conformar una familia; (iv) recibir una protección especial del Estado al ser madre cabeza de familia, (v) a la integridad personal, a la dignidad humana y al libre desarrollo de la personalidad.


En el fallo, la Corte advierte que no puede tutelar la dimensión subjetiva de los derechos desconocidos del menor, por lo que se tuteló su dimensión objetiva, poniendo énfasis en que los menores gozan de especial protección dentro de la Constitución- art.44 de la C.P-, frente a actos, bien del Estado o bien de los particulares. Ahora bien, más allá de la consuetudinaria vergüenza de las EPS Colombianas- lo prueban el enorme cúmulo de acciones de tutela-, y de lo doloroso del fallo, debe rescatarse del fallo varios aspectos, a saber:

1. De nuevo se incluye el concepto de "Confianza Legítima" en tanto que a la madre se le informó por parte de la E. P. S. que se adoptarían las medidas oportunas y pertinentes para curar a su hijo. Este principio se relaciona con el principio de continuidad en el servicio público de salud.

2. La Corte recuerda que el Estado compromete su responsabilidad no solo de acuerdo a sus normas nacionales, sino de acuerdo a los estándares internacionales establecidos en los instrumentos internacionales de derechos humanos debido al carácter inescindible entre el orden interno e internacional. En ese orden de ideas, se va más allá de la acción de los agentes estatales, sino que plantea que el Estado tiene deberes positivos- Posición de Garante-,para asegurar la protección efectiva de los derechos en las relaciones entre las personas y, en especial, de quienes se encuentran en condiciones especiales de vulnerabilidad.

3. Recuerda que cualquier acción u omisión del Estado colombiano- ejecutivo, legislativo o judicial, compromete la responsabilidad internacional del Estado en cuanto al campo de los derechos humanos, lo que simplemente ratifica lo que en múltiples ocasiones la jurisprudencia y la doctrina ha expresado.

4. Se aborda la distinción entre la dimensión subjetiva y objetiva de los derechos humanos indicando que la primera tiene relación con la capacidad de proteger los derechos de la víctima directa. La segunda tiene relación con la tutela debida hacia la víctima indirecta y hacia la sociedad, para que se conozca la verdad por parte de la sociedad y existan, como lo ha dicho la Corte Interamericana, garantías de no repetición.

5. Por último, la Corte Constitucional obliga a la E.P.S SaludCoop a "que en reconocimiento de su responsabilidad por la no protección de los derechos constitucionales fundamentales de los niños y de las niñas dentro del término de seis meses contados a partir de la notificación de la presente sentencia (i) cuelgue una placa de 50 centímetros por 70 centímetros en lugar destacado y visible a la entrada de todas las Clínicas de SaludCoop E. P. S. en Colombia en las que destaque de manera clara y expresa la obligación en cabeza de las personas que prestan atención en salud a nombre de SaludCoop E. P. S. de proteger en todo momento los derechos constitucionales de las niñas y de los niños y, especialmente, sus derechos constitucionales a la salud y a la vida en condiciones de calidad y de dignidad; (ii) cree un sistema para financiar una beca anual por el lapso de diez años con el nombre de Daniel Felipe Rivera destinada a beneficiar a alguno (a) de los/las mejores profesionales egresados (as) de las Facultades de Medicina del País interesado (a) en efectuar estudios de investigación en temas relacionados con urgencias infantiles en Centros Universitarios Acreditados Institucionalmente con el fin de que, una vez finalizados los estudios, estos (as) profesionales presten sus servicios en las clínicas de SaludCoop E. P. S. (iii) establezca un Protocolo para la Atención de Urgencias Médicas en sus Clínicas orientado a fijar prioridades así como a exigir efectividad, calidad y rapidez en la atención de los/las pacientes e instruya respecto del mismo a todo su personal administrativo y médico". Esta decisión se aproxima al concepto de "reparación" desarrollado por la Corte Interamericana de derechos humanos. La decisión del tribunal constitucional colombiano plantea de forma honesta la importancia del derecho internacional de los derechos humanos en la legislación colombiano.

Esperemos que no haya más Daniel Felipes o personas que mueran sin atención y que las E.P.S tomen nota de esta decisión y la respeten. Paz en su tumba.